Escogieron mi primer nombre por default, entre los nombres de mis tres tías Heidy, Noilly y Sylvia, el que ahora llevo, fue simplemente el que más “rimó” con Vanessa, y dichosamente, porque me gusta muuuucho.
Aunque ahora no lo parezca, ya que en la cabeza me sobra cabello, nací totalmente pelona, y así me mantuve meses, incluso llegué al año con solo como 20 pelos rubios en la cabeza y me apodaron “Piolín”.
Me frustré un día en que me dijeron “vaya dele una vuelta a su bisabuela” y como la más ingenua, más bien intenté levantarla, empujé hacia arriba por debajo de ella, al no poder alzarla, rendida y cansada, ya que claramente entendi mal,volví llorando para decirles que me perdonaran: "no puedo, es que me pesa mucho"... entonces me pidieron "echele un ojo Vanessita" y los paré de par en par y me lo tapé como un pirata, "así me quedo yo? no le puedo echar una monedita o algo para que se compre ella uno nuevo?"
Antes de cumplir cinco, desde el puente que está por el San Juan de Dios, le dije adiós a mi abuelo materno, que fallecería de cáncer una semana después… de él recuerdo muy poco, pero no olvido su mano diciéndome adiós desde esa ventana, y cada que paso por ahí, tengo la misma sensación de despedida, de nostalgia...se puede recordar una sensación del pasado? si definitivamente...
Fui siempre el “chiste personificado” en los intentos de picnic familiares, cuando con mi cara de inocencia preguntaba: “¿donde está la mesa?¿y la silla?¿y si me pican las hormigas? vamos a ensuciar el mantel! ¿dónde queda el servicio?¿dónde me lavo las manos? ¿estamos perdidos?” ¿y si nos sale un león? Y la mejor: ¿a qué hora nos vamos de esta selva? (justo en medio de la Sabana)
Mi primer diente en caerse, me lo tuve que haber tragado dormida, al levantarme me espanté al ver ese hueco al puro frente, y me enojé con el famoso ratón que tanto esperé, y que se lo robó sin dejarme nada ¡el muy ladrón! "que lo despidan" pedí... pero nunca me dijeron quien era el jefe, y al dia sgte tenia un billete de 10colones como pago atrasado.El segundo diente, lo perdí con un mordisco, uno que le di con muchas ganas a una manzana roja, y me quedé pasmada al ver mi diente pegado en ella, rodeado de sangre, y...me descompuse! al mejor estilo de Blanca Nieves y ahí me encontraron tendida, con la manzana en la mano. Desde entonecs me desmayécon cd diente que perdí...
Me propusieron matrimonio por primera vez, en el kínder, y espantada, le huí a tan joven pretendiente, echándole agua encima y diciéndole "no porque yo me voy a hacer monja". Siempre que me lo topo en Heredia, el ahora joven se burla, diciéndome “¿y el hábito donde lo dejó? No lo veo!”... ¿diay y el convento para cuando? :S
Un día me explicaron que eran “pobres” los que no tenían dinero, así que creyendo que “la plata era solo papel” y que injustamente, yo tenía tanto papel en mi casa -y ellos ninguno- muy ilusionada cogí mis pilots y todo el papel de la impresora, y me dediqué a dibujar y cortar cientos de billetes para repartir por la calle, estaba convencida de que se podía acabar con la pobreza y de que era fácil que todos tuvieran lo mismo…
Chineadísima y mal acostumbrada a que me lo dieran todo puesto y listo para comerse, una vez me enviaron de merienda una anona, y al volver de la escuela, le pedí disculpas a mi abuelita por no comérmela, porque “eso verde sabía muy feo”, y un par de años después, se repitió el episodio de morder la cáscara, pero con una granadilla…
De las fábulas que vi, me marcaron los Pitufos porque cada vez que conocía un patio diferente en la casa de alguien, me dedicaba a buscar minuciosamente porque podía ser que ahí estuviera la famosa aldea! también la ballena Josefina, creo que hice como mil ballenas de plasticina en miniatura para andarlas en mis bolsillos y Arcoiris Rainbow Brite que hizo que me enamorara de los arcoíris, que soñara con teñirme el pelo de colores (mientras tanto las barbies sufrían los extreme makeovers) y sobre todo hizo que añorara un caballo. A falta de uno y de pedirlo insistentemente, como consuelo me compraron un hipopótamo de peluche, uno que penosamente no se movía...
De las películas, además de Mary Poppins que me puso a saltar sobre cuadros para meterme en ellos y a bajar resbalada por las barandillas de las escaleras, me marcaron también las de Shirley Temple, ya que incontables veces bajaba las gradas de mi casa, zapateando según yo, igualito que ella, incluso un día pinté a una muñeca con tiza negra, para agarrarla de la mano y bajar bailando con ella!
Una Navidad creí ver a Santa saliendo por la puerta, y desde entonces, convencidísima de su existencia, me la pasé años defendiéndolo, jurando que lo vi y peleando con todos los “mentirosos” que negaban que existía… hasta hoy podría jurar que fue cierto, porque recuerdo la imagen que vi, solo que tal vez lo hice con los ojos del alma…
Mi primer amor se llamó Roberto, un chiquillo flaco con el pelo por la oreja que se peinaba con carrera en el centro. Me hacía reír, me cuidaba, y me jalaba el bulto en primer grado, lo extrañé mucho esas vacaciones y llegué emocionada a verlo el 1er día de clases de segundo. Me senté guardándole el pupitre vacío de al lado, y pasé horas esperándolo, al final del día la maestra se acercó a decirme que lo habían pasado de escuela y no volvería. Volví a mi casa desconsolada y de camino escuché el tema de Myriam Hernandez “Se fue” y se lo dediqué. Hoy su imagen es cada vez más borrosa, pero cada que escucho esa canción, me pregunto qué habrá sido del famoso Roberto…
Mi amor por España y mi “alma española”, nacieron gracias a Cristóbal Colón, porque todos los 12 de octubre, siempre teníamos acto cívico, y cada año me elegían de entre toda la escuela, para dar vida al personaje de España, la única vez que no y en cambio actué siendo Costa Rica, llené de Z “mi dizcurzo”, y al año siguiente no les quedó más remedio que devolverme “mi papel” de España...
Cada vez que tenía una pesadilla, me levantaba aterrada. Como no podía volverme a dormir y me temblaba todo, agarraba en una mano “mi panda” (que tengo desde el año y aún duerme conmigo) la almohada en la otra, y me echaba la cobija encima tapándome toda como Gasparín. Y muerta del susto, con los ojos cerrados, me encaminaba arrastrando la cobija al cuarto de mis papás. Así hasta un día en que por andar a tientas, me enredé en la cobija, me fui resbalada y me golpee fuertísimo de frente contra una pared y ahí amanecí! lo bueno fue que nunca más me pasé de cuarto.
Fui hija única por años y aunque tenía a "Juana la Cubana" el último regalo de mi abuelito (abajo) pues estaba cansada de jugar sola, soñaba con una hermana! y rezaba toooodas las noches “quiero una hermanita porfis, porfis” y ofrecía miles de favores y actos heróicos a cambio y nada! un día pregunté ¿pero por qué no llegaba la cigüeña con ella? y me dijeron, “¡porque cuesta mucho!” y interpreté, que si costaba tanto, iba a tener que ayudarle a mis papás “a ahorrar” para comprarla… durante casi un año, todos mis ahorros del chanchito eran para comprar a mi hermanita!
Un rasgo distintivo de mi infancia fue que que coleccioné el ser el blanco de "sucesos" que no iban dirigidos precisamente a mí! En segundo grado, la maestra me cambió de asiento para que "viera mejor" (mi tamaño nunca sobresalió) y al pasarme me clavé un clavo en una nalga! ese se lo habían puesto al compañero que se sentaba ahí. Un día me dieron con una bomba de agua que era para una cumpleañera, porque me devolví en un mal momento... una vez me llevé un bolazo de basquet de alguien que era para mi amiga, y finalmente agarré sin querer un chicle de ajo que era un experimento malvado para vengarse de un chiquito y yo por evitarlo, me lo trague! Yo por el contrario, nunca fui una niña cruel, era mas bien la defensora de los débiles, de los "quedados", los gordos, los negritos, los de anteojos, de todos aquellos de los que se burlaban, y como siempre andaba buscando que todos dejaran de pelear, me apodaron Gandhi.
Soy y siempre fui de las que aprenden a la primera, de las que dificilmente sufren lo mismo dos veces. Tras mis primeros, y hasta hoy, los únicos cincuenta metros que anduve sola en bicicleta (ya sin mis amados ruedines) miré atrás, y al ver que iba sola, que me habían soltado, me asusté y me caí muy feo, y ¿adivinen? nunca más me monté en una bici... Hasta la fecha no me monto, ah y tampoco nado, me quise ahogar en dos ocasiones y no volví a intentarlo por aquello de que a la tercera va la vencida...
Mi infancia se acabó con el nacimiento de mis hermanas, sobre todo la última cuando yo tenía 11, durante años las esperé para tener con quien jugar, pero cuando al fin llegaron, ya yo no jugaba... mi nuevo juego al volverme “la mayor” fue ser una mini-mamá, y hacer chupones y cambiar mantillas de verdad! ahí empecé a crecer, a olvidarme de mí y a enfocarme en ellas, como ejemplo una mañana bajé las gradas con m hermana menor de cuatro meses en brazos, caímos rodando por las gradas en mi casa de dos pisos, y cuentan que a medio caer di una voltereta en el aire y me doblé, como que la envolví protegiéndola con mi cuerpo, una vez abajo, caída boca arriba, adolorida y muy preocupada pregunté: ¿nos matamos? “No” y ¿mi hermana? "Bien"… Uy! han de creer que ella ni se despertó???

Michael Jackson, no sólo es un nombre por demás famoso y popular en todo el orbe, sino tal vez, de alguna forma una de las marcas más grandes del mundo. ¿Quién fue el hombre bautizado como Michael Joseph Jackson? El fue muchas cosas, sabemos algunas, otras nunca las sabremos, otras simplemente no tendríamos porqué saberlas…
Michael creció para demostrar que era un Artista de corazón, siempre destacó como un gran cantante, con su voz inconfundible y se convirtió en un referente de la danza, en un bailarín increíble que impactaba con coreografías con un sello propio y pasos imposibles. Era un fusionador y un creador, uno que siempre sorprendía con ritmos y sonidos novedosos, con mezclas fascinantes entre el pop, el blues, el soul y el rock, y aún más con su sensibilidad reflejada en sus letras y composiciones, la mayoría con un mensaje tan profundo como importante.
Michael fue un hombre con su historia, la suya, una tan 
Hay un antes y un después de Michael Jackson... El nunca será olvidado, porque como dice una de sus canciones “say my name and I`ll be there” y difícilmente Michael Jackson será un nombre que dejará de pronunciarse, el vivirá en ese legado musical que nos deja. Su aporte a la música, la industria y la historia misma, es y será incalculable, sin duda, porque simplemente no tiene comparación lo que consiguió con su vida. Creo ue Obama no estaría donde está, sin un Michael...
Adiós al excéntrico, al incomprendido, al único, al más imitado pero siempre inigualable Michael…. Mi adiós a ese hombre que sufrió tanto y que gozó tanto… Adiós a ese eterno joven que no era más que un niño grande, que creía en su corazón ser Peter Pan, y que nunca terminó de crecer… Mi adiós a la inspiración e influencia de tantos, a ese hombre que amaba reír, al que amaba a sus hijos y a sus fans, y sobre todo a ese hombre increíble que brotaba ARTE por todos los poros del cuerpo…
