No se si solo a mí me pasa, pero constantemente pienso y creo que éramos más felices antes, uds, y yo, y muchos más…
Este post va en dos partes. Fue necesario ;)
Parte 1. Porque en el pasado éramos niños…
Sí. Porque de niños las cosas más simples y pequeñas de la vida te hacían inmensamente feliz. Tal vez por eso nunca pude culpar a "Peter Pan" por no querer crecer, porque de vez en cuando, lo envidio, por tener "la opción". Crecer es bonito y ser adulto "tiene lo suyo", pero la verdad es que cuando vuelves la mirada atrás te das cuenta de cómo ser niña era maravilloso, y de lo verdaderamente feliz que eras. En mi caso que me regalaran “una bomba” o me dieran “un frasco para hacer burbujas” ya era casi un sueño hecho realidad… Y tomarme el riquísimo y extinguido “hic de naranja” o un “frescoleche de chocolate” o comerme un elote con mantequilla, un cas con azúcar o un mango con sal… o ir “a la pulpe” por un chocolito, unas guayabitas, o unos chicles de bolita - que valían un colón - TODO eso me hacía de un día cualquiera, uno especial!
Uno realmente gozaba el privilegio o el lujo de ver “una peli alquilada” simplemente el hecho de ir a alquilarla ya era emocionante para mí, era algo excepcional -no como ahora que los niños con cable ven pelis todos los días y a cada rato!- o por ejemplo el que me compraran una cajita feliz o que me trajeran aunque fuera solo el juguetillo que traían dentro, o que me llevaran a comer pizza, o ir a "La Gloria en San José –que para mí era el mall- y que me premiaran los “buenos exámenes” con un helado de chicle o de chocolate, o uno de los de palito de cas o maní, o con un billete de 10 para mis ahorros, eran una gran recompensa! Oler mis papeles de carta y contarlos una y otra vez, saltar "suiza" o darle al "ula ula" un rato, o que me dejaran poner un acetato sóla, o que me prestaran la grabadora para poner un casette de mi querido Bon Jovito 3 veces seguidas o ver que me sabía una canción completa en inglés, me alegraban la vida, todo te hacía facilmente feliz.
Y es que de niño lo celebrabas todo, todo era una pura contentera y una fiesta! empezando porque te Celebraban todos los cumples, todos tus logros y hasta el día del niño! Tenías muchos derechos, que gozabas sin darte cuenta siquiera! Hasta las cosas terribles como “perder un diente” tenían magia, la de el hada o el ratoncillo que se lo robaba de debajo de tu almohada y te dejaba algo a cambio! Sin duda tenías más ilusión en navidad y todo giraba en las casas a mantenerte esa carita de ilusión que tenías, llevarte a la avenida, a ver juguetes, a ver luces, ventanas, árboles y todo... le hacías “carta al niño Dios” o a Santa Clauss y pedías en ella todo lo que se te ocurría, solo te preocupaba haber sido buena y que nada se les olvidara en el trineo, esperabas ansiosa la noche buena, noche en la que si eras como yo, ni siquiera podías dormir de la ansiedad y la emoción!
Como niño tu entretenimiento era totalmente sano, barato y accesible! Con sentarte a ver tele te la pasabas “super” por horas y horas y no aprendías tonteras, nadie tenía que vigilarte lo que veías, porque teníamos programas y fábulas dulces y divertidas que disfrutar, con buenos mensajes y una inocencia que las de ahora, llenas de violencia, estupideces y malas palabras, no conocen. Yo tenía a “Topo Gigio” para irme a dormir todas las noches (los martes a Will Smith en “el Príncipe del Rap”)por las tardes a los amigables “Pitufos”, “los Ositos Cariñositos”, a “Arcoiris Rainbow Brite”, a “La Liga de la Justicia” y todos los super amigos, y a mis amigas “Candy” y “Angel la niña de las flores” para acompañarme en las tardes entre semana, y los sábados a los “Muppets”, a “Scooby Doo”, a “la Locademia de Policía” y a “los Picapiedra” para hacerme reír! –más si salía el enanillo verde “Gazú”- Ah y los domingos veía “Los Supercampeones” para ver a mi amado jugador de fútbol –cualquier vínculo con mi gusto por los jugadores y partidos los domingos en la realidad actual es solo coincidencia jeje- Incluso “las series” para niños como “Mejorando la Casa” y “3x3 Full House” eran familiares y transmitían algo, tenían enseñanzas…
Cuando no estabas en la escuela, paseando o veías tele, tu vida pasaba entre juego y juego… las niñas eran felices con una muñeca, unos jackses, con cromos y muñecas de vestir, y los niños con un trompo, un carrito, una bici o un caballo de palo… en mi caso de chiquilla con una plasticina, unos tucos o un libro de pintar y lápices podía pasarme meses y meses entretenidísima! No necesitaba nada más… y hacer en tiempo record mis sopas de letras, laberintos, encontrar las “6 diferencias” entre dos dibujos, pintar muy bonito, jugar bien el pacman o pasar un nivel de un juego en la compu –Prince por ejemplo- eran mi mayor logro! Además de llevar mis notas de “90 para arriba” tal vez por esa “hermosa vida” era que levantarme a jugar era la fuerza que me levantaba en la mañana… así de simple, no se ustedes, pero es increíble cuánta más motivación necesitamos hoy día, Dios mío!
Pero bueno, algo de lógica tiene, porque antes como niño tenías la vida totalmente resuelta! no tenías ganarte el dinero para vivir, ni tenías que pagar por todo ni hacer cuentas, ni debías en tarjetas, ni tenías que hacer trámites y sacar papeles, permisos, carnets, cédulas ni nada! No tenías que lavarte la ropa, ni planchar, casi que ni peinarte, alguien te alistaba la merienda, el uniforme, te cobijaba en la noche, y se “encargaba de ti” era todo TAN FACIL! Y la gente te daba cariño –besos y abrazos- con mayor facilidad que con la que los obtienes de adulto, yo diría que “gratis” y por todo, te premiaban con afecto! Te cantaban para dormir, o te leían cuentos, te contaban historias o se quedaban contigo hasta que cayeras en brazos de Morfeo…
Como el niño de la casa eras el mimado, el consentido… eras el que podía hacer preguntas siempre, incluso las más tontas, porque tenías permiso de “no saber”, de querer saber “más”, incluso sobre cosas que ahora no te atreverías a preguntar, tenías siempre ganas de aprender algo, de crecer para saber más y de admirar a otros, a “esos” que sabían todo, o que al menos te respondían como si lo supieran… De niño reconocías con mayor facilidad que te equivocaste, o que no sabías nada, eran ingenuo, te ilusionabas rápido con cualquier cosa, todo te sorprendía, todos los días aprendías muchas cosas y vivías confiado, no andabas a la defensiva, ni siempre preocupado, o estresado o angustiado, o “tarde” como ahora…
Cuando eras pequeño andabas confiado por la vida, creías que la gente era buena por naturaleza, la gente no te había fallado tanto y tenías más fe en las personas, en las intenciones y las razones de otros para hacer o dejar de hacer algo, no creías que nadie quería hacerte un mal, dañarte, traicionarte, engañarte ni serrucharte el piso o meterte una puñalada por la espalda. Perdonabas con facilidad, no guardabas rencor como los adultos, y también pedías disculpas y perdón sentidos fácilmente, incluso tenías mejores sentimientos, y un corazón más puro, y más sano, menos herido.
Vivías feliz en “tu mundo seguro”, no te preocupaban el hambre, los abortos, los tsunamis, los terremotos, ni las guerras, el terrorismo, ni tampoco los acuerdos políticos… Salías a pasear y no te preocupaban los raptos ni los secuestros, ni las violaciones, ni que alguien quisiera vender tus órganos o traficarte como esclava sexual! Querías algún día tener un carro, no te preocupaban los bajonazos, los robos, ni los accidentes de tránsito, nisiquiera que modelo sería si era chino o si contaminaba, ni cuan costoso fuera de valor ni de mantenimiento…
Disfrutabas más de dos de los placeres más grandes de la vida! Primero, te dejaban dormir más!!! te acostabas más temprano y te levantaban más tarde porque "pobrecita" y además te dabas el gusto de comer cuando y como querías, sin importar la hora, ni si tenías las manos limpias, no te preocupabas por cargar alcohol en gel… Disfrutabas tragándote lo que se te antojara, no te preocupaban las calorías, la “comida basura”, ni “lo saludable” ni los “microbios” porque se te caía una bolita de queso y la juntabas y a la boca! No te preocupaba engordar, ni volverte diabético, tomabas cocacola en bolsita, y paquetes tosty y cochinadillas a cada rato! te comías un kilo de papas fritas sin problema, gozabas cada golosina y cada helado como el primero… y no te dolía el estómago, no te caía mal, no tenías gastritis, ni colitis, ni acidez por lo que comías… tampoco remordimientos!
Que bonito. Soñabas libremente... Podías soñar, y querer ser princesa, tener un castillo, sirvientes, caballos y un príncipe... en mi caso yo le decía a todo el mundo que de grande iba a tener 5 perros, un koala, un caballo y un panda! y nunca nadie me dijo NO PODRÁS! -me di cuenta muy tarde jeje- Incluso de niño podías asegurar que querías ser de cualquier profesión, desde las más impresionantes como astronauta, piloto, sacerdote, tennista o bombero, hasta decir que querías ser pulpera, futbolista, o cantante y cajera de super -como yo- que iba a ser una de día y otra de noche, y me desvivía dibujando-cortando-pintando billetes, y haciéndome una caja con divisiones para ponerlos ordenados y robarme una calculadora para “practicar” y que usaba todos los cepillos de dientes, controles, peines y pajillas que encontraba de micrófono jeje) En ese entonces nunca era tarde para algo, y nadie se atrevía a decirte que eso era poco probable, o que era una carrera sin futuro o muy cara de pagar o larga de estudiar, o que no tenías talento o que difícilmente tendrías tanta suerte… Y así, la gente aprobaba tus sueños con una sonrisa…. Cuántos adultos darían todo por eso, porque alguien sonriera y aprobara sus sueños sin más, sin caras, sin peros, sin preguntas, sin que te los criticara ni desinflara nadie…
Eso sí, no tenías independecia, es cierto, pero eras de alguna manera alguien “mentalmente libre”. No tenías tantos peros, ni prohibiciones, ni dilemas morales, vivías con menos reglas, limitaciones, miedos, dudas, cada día era diferente y no vivías pensando tanto en qué hacer y que no, en lo que “debería ser”, ni en lo que has fallado o hecho mal, ni te atormentabas por tu presente, por lo que te falta o por lo que no “has conseguido”, no te desvivías pensando mucho en el futuro, ni en lo que pasaría, ni en lo que te espera, ni en tantos “y si…?”.
De niño, tampoco planeabas gran cosa, la verdad con costos el dejar listas las medias, o las tennis para el día que te tocaba educación física, y alistar el balde, las palitas y el flotador si esperabas ir a la playa en tus vacaciones! fuera de eso, no tenías que planear nada, porque alguien lo hacía por ti, no tenías que tomar decisiones, ni complicarte, no cargabas grandes obligaciones, y lo poco que tenías que hacer, alguien te lo recordaba, hasta el lavarte los dientes! Que maravilla! ¿no? Incluso a mí me recordaban correr a la puerta por el periódico, en domingo, para buscar emocionada a “los zumbis”…
A veces creo que si Peter Pan me hubiera venido a buscar una noche cuando era niña, me habría ido con él a Nunca Jamás... porque de niños, aún sin polvo mágico, sí que sabíamos "volar"...
¿Quién quisiera como yo, buscar a los zumbis otra vez?, ¿O ser un niño por un día entero, o por unas horas… de nuevo? ¿Quien más se iría con Peter Pan a Nunca Jamás?
martes, 26 de octubre de 2010
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