miércoles, 25 de marzo de 2009

28 RAZONES...

Hoy 25 de marzo del 2010 te digo desde aquí Muy Feliz Cumpleaños David Bustamante!!!!!!!!!
Felices 28 añitos!!!

******Si no son fans suyos, no lo lean eh? se los advierto! ;)


Felicidades en mi nombre y en el de todos aquellos que fans o no, nos sentimos tu familia, esa familia que te cuida, te acompaña, te apoya, te sigue, te defiende, te espera, te admira y que te quiere taaaanto!
Hoy mi querido Busta, te canto desde Costa Rica "Cumpleaños Feeeeliz, te deseaaamos a tiiii, Felíz Cumpleaaaños Daaaaviiid, Feliz Cumpleaños a tiii!..."

Me sobran las razones para desearte Feliz cumpleañosmi querido David, pero me limitaré a 28! Mis 28 razones:

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque a ti David te sientan los años como a nadie! ;)

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque eres Grande, pero sigues siendo sencillo y humilde, un hombre accesible y amigable, una gran persona! Por tu esencia, porque eres realmente de espíritu noble…

FELIZ CUMPLEAÑOS… por tu simpatía, porque siempre irradias alegría!!! Porque nos llenas de pequeños detalles que nos hacen felices! Tu David nos alegras el alma…

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque te muestras siempre auténtico, tal y como eres, sin poses, ni apariencias, solo eres como eres! Un hombre especial, único y genuino!


FELIZ CUMPLEAÑOS… por tu gran calidad humana! Esa que has demostrado al mundo cada día, con cada gesto, cada acción, cada palabra, incluso cuando has guardado silencio…

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque eres un ejemplo de fe, de entusiasmo, de esfuerzo, de voluntad, de perseverancia y de lucha constante!

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque eres dueño de la voz más hermosa de todas! porque tu voz nos hipnotiza! Porque con ella nos transportas, nos tocas muy dentro...

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque nos mostraste que los sueños se alcanzan y que vale la pena soñar, hiciste de tu sueño el nuestro, nos pusiste a soñar contigo…


FELIZ CUMPLEAÑOS… porque has crecido muchísimo y sigues creciendo! y ese camino que has recorrido nos enorgullece… lo hemos recorrido juntos y ahí seguiremos contigo, porque queremos verte ahí Toda la Vida David!!!

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque nos enamoras con tu música, con la forma en que entonas cada frase, porque nos erizas la piel al escucharte cantar, porque cada canción es un tesoro!

FELIZ CUMPLEAÑOS… por tu alma de niño, tus aires de inocencia y tu ingenuidad. Por tu humor y tu picardía tan tuyas… Por ese CARISMA único que tienes!

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque tu mirada es Luz para nosotros! Porque tus ojitos brillan siempre! Porque tu mirada es pura y transparente… porque con tu mirada nos dices tanto…


FELIZ CUMPLEAÑOS… porque eres dueño de la sonrisa más hermosa que ha regalado Dios a algún ser humano! Cada risa tuya, cada carcajada y cada sonrisa, son mágicas…

FELIZ CUMPLEAÑOS… por ser un hombre sensible y muy humano, por ser siempre generoso, porque te preocupas siempre por los tuyos y por los demás… porque eres sincero y cuando nos hablas lo haces abriéndonos tu corazón!

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque eres un hombre entregado, das todo de ti cada día! Porque eres buena gente, buen hijo, buen padre, buen amigo, y me consta, un “buen hombre”.

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque consideras a tus fans verdaderos, "tu familia" y nos lo haces sentir así, porque lo demuestras por donde quiera que vayas… Nos tienes presentes, nos aprecias y te enorgulleces de nosotros, como nosotros de ti!


FELIZ CUMPLEAÑOS… porque eres siempre un hombre dulce, tierno y amoroso! Por ser cálido y tan cariñoso, porque no dejas de mostrarnos cariño en un millón de formas siempre que puedes!

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque eres cercano y siempre atento! Porque nos tratas como personas y reconoces nuestras caras! Porque nos valoras y nos mimas siempre!

FELIZ CUMPLEAÑOS… por tener una trayectoria preciosa y envidiable! Por ser un triunfador, una estrella y un cantante exitoso, a quien la fama y las mieles de la gloria no le han cambiado ni arruinado la manera de ser, por lo grande y lo magnífico que es eso en verdad, por lo bien que habla eso de tí David, siendo ese un medio tan difícil!


FELIZ CUMPLEAÑOS… por ser ese GRAN ARTISTA así en mayúscula, porque no sólo eres el más talentoso, el más guapo, el más sexy, el de la voz más bella, y el del club de Fans más grande… Sino porque eres y serás siempre el mejor cantante! y para mí el mejor ARTISTA que España le ha dado al mundo!!! Porque la palabra Artista se dice pronto, pero encierra muchas cosas que solo tienen las grandes personas… y tú tienes todas ellas!!! Lo has demostrado con creces…

FELIZ CUMPLEAÑOS… Porque como nadie hoy pones a miles de personas felices a celebrar y a cantarte cumpleaños desde distintos puntos del orbe, porque has demostrado que la distancia no es un obstáculo! Porque tú David eres el Puente! Porque el lazo que nos une a ti es muy fuerte!

FELIZ CUMPLEAÑOS… porque cada abrazo tuyo es un pedacito de Felicidad y los segundos que dura son muy significativos, más de lo que imaginas! Dejas con ellos una huella que hace que podamos sentir de nuevo cada abrazo, con sólo cerrar los ojos…


FELIZ CUMPLEAÑOS… porque cada año más de tu vida es una verdadera BENDICION para TODOS los que te queremos más a cada instante!

FELIZ CUMPLEAÑOS… Cariño mío! Porque sueño y soñamos con verte viejito viejito viejito! Queremos envejecer contigo, ser testigos de tu vida y seguir cumpliendo años a tu lado! Porque serás algún día un viejito adorable, tanto como lo fuiste de niño, de joven y como lo eres de adulto!

FELIZ CUMPLEAÑOS… por ser siempre un hombre agradecido! Porque no pierdes oportunidad para darnos las gracias, y ahora te lo digo yo: GRACIAS! Gracias por estar, por seguir, por compartir, por cada canción, por cada beso! Gracias por ser tú David...

FELIZ CUMPLEAÑOS... Porque con tu vida has tranformado la de muchos y muchas, las has iluminado y llenado de luz, porque eres un sol de hombre que nos da calor, alegría... que nos da vida! Asi que simplemente Gracias por estos 28 años, GRACIAS por existir!!!

FELIZ CUMPLEAÑOS… Porque hoy celebro y celebramos la dicha que nos da la vida, de vivir contigo en la distancia, otro aniversario de ese maravilloso día, en que Ada nos dio el regalo de traerte al mundo…

FELIZ CUMPLEAÑOS… PORQUE ERES UN HOMBRE EXCEPCIONAL DAVID!!!!!!!

Desde el fondo de mi ser, te digo Feliz Cumpleaños a ti niño hermoso, a mi consentido, a mi adorado David, a esa persona encantadora que he tenido el privilegio de tratar y de acompañar tantas veces, al hombre que me inspira siempre tanta ternura y también al hombre que me hace reír, a ese cuyo abrazo siento en lo más profundo, a ese hombre que respeto y que se ganó mi cariño y mi dedicación, a ese hombre por el que me enorgullece trabajar, a ese que hace que celebre sus triunfos y llore con sus sufrimientos porque los siento como si fueran míos, a ese que días antes de su visita nombro hasta el cansancio (también durante y después) a ese hombre que tanto extraño y que tanto echo de menos, al que canta como un Ángel, a ese que sueño ver al fin en Concierto!
Al que aparece sonriente conmigo en las fotos y que también está en mis más hermosos recuerdos, al que alguna vez
ha estado en mis sueños… A ese hombre dueño de una voz, una mirada, una sonrisa y una fragancia que viven en mi memoria… A ese que David que no tiene comparación! Al hombre que no necesita decir nada porque con sus ojitos lo dice todo, a ese que es parte de mi vida, cada día desde hace poco más de ocho años… ese que apareció y la cambió para siempre!

Feliz Cumple a ese hombre que quiero con toda mi alma… y por el que hoy brindaré! …SALUD DAVID!

FELICIDADES CIELO

lunes, 9 de marzo de 2009

Chicos malos...

A estas alturas, debe ser conocida por ustedes la atracción que me generan los “chicos malos” o al menos los que aparentan serlo. Si no lo sabían, pues lo confieso. Estoy segura que según desde hace cuanto me conozcan, me podrían citar uno, dos y en la de menos, una lista mucho mayor de mis chicos malos. No entiendo por qué, pero son como un imán para mí.

Lamentablemente los que tienen imagen de chicos malos, generalmente lo son también y ahí es donde viene lo fregado. Tengo la certeza de que definitivamente, un chico malo no es lo que quiero en mi vida y estoy en proceso de lucha contra “mi tendencia” jaja. He estado dándole vueltas a esas cosas que son las que me atraen a mí y a todas las que los preferimos, más allá de su atractivo visual -que es muy subjetivo- hay muchos detalles que creo que sobrevaloramos. Los chicos malos nos generan una gran atracción, pero no necesariamente porque son más guapos, más simpáticos, más inteligentes o porque han triunfado más que los chicos buenos, he ahí lo extraño. ¿En qué consiste su atracción? (...a veces fatal)
A mí inicialmente me captura su hombría, no sé, esa masculinidad diferente a la que tienen los hombres comunes. También suma a su favor, que poseen un aire misterioso, como de que “esconden algo” y eso pesa, considerando que a las mujeres nos gustan los enigmas. Proyectan mucha seguridad en sí mismos -una que en el fondo es más bien inseguridad, creo yo- pero que nos atrae indiscutiblemente. Tienen una frescura, un cierto desparpajo mezclado con irreverencia en su personalidad, al hablar, al vestir, al caminar, al vivir… que resulta muy sugestivo, no sé, con solo verlos uno “se siente viva”.

Los chicos malos son diferentes al resto, y al no ser simples, nos resultan muy interesantes! Son escasos, al menos aquellos que lo son en apariencia. Aparentan ser inalcanzables, inaccesibles, y ya sabemos que lo difícil y lo prohibido resulta muy atractivo. Definitivamente son seductores, conocen su encanto y tienen sus maniobras de conquista, si tienen buen cuerpo, lo lucen y si no, igual siempre parecen “malportados”, como que algo en su expresión corporal parece decir casi como "soy lo mejor que tendrás" nose... pero bueno, eso afecta! Su sensualidad está casi a flor de piel, tanto que aún si no te resultan guapos, te resultan sexys, o mínimo sientes “que algo tienen”. En fin, que cuando se te cruzan parecen una tentación ambulante.

Así que sí, me atraen, no hay duda. Por eso he estado preguntándome estos días, como si fuera mi propia psiquiatra: “a ver Sylvita, ¿desde cuándo te atraen los chicos malos?”

Según parece, me gustan de toda la vida. Sin temor de que suelten alguna carcajada, diré que honestamente el primer chico malo que me gustó -y hasta ahora me gusta, lo admito- fue Ricky Martin, yo tenía solo ¡6 años! Él, con sus videos Dime que me quieres, y particularmente con Me Amarás –ese que viéndolo bien, parecería un condenatorio presagio para mí y mi historia con los chicos malos- consiguió que desde tan temprana edad, yo no pudiera resistírmeles! (¿será por haber cantado a grito pelado “...y ahora te juro, que tú me vas a amar”?) En fin, me conquistó, con su look de entonces: pelo largo alborotado, pantalón y chaleco negros de cuero –bien pegaditos según recuerdo- sus argollotas en las orejas y su aire de rebeldía. Me atrajo verlo mientras incitaba a las mujeres al cantar y bailar, y al pasearse seductoramente en su moto pandillera con cara de “soy la última coca cola del desierto” y de “ya quisieras ser tú la que viene aquí atrás mío agarrada de mi cintura”… Lo reconozco, esas imágenes tuvieron gran efecto en mí entonces, y siguen teniéndolo, tal y como lo tuvieron en los años venideros, en los que Ricky siguió siendo “mi Ricky”.
Al pasar los años, aparte de los que hallé en la vida real, yo fui hallando otro nuevos galanes platónicos del cine, la música y la televisión, que ciertamente responden a un patrón muy similar. Ellos fueron marcando mi camino a lo que bien podría llamar mi “chicomalolandia”.
Vean que no es mentira…

Con cual empiezo? Ah sí, obvio. Empezaré con el hombre que no sólo aparece en la foto al inicio del blog, sino que fue la tortura de mi madre durante toda mi niñez, porque a la pobre le perturbaba pensar que ese era el estilo de hombre que le atraería a su hijita –y no se equivocó- él fue y sigue siendo mi cantante favorito, el gran Jon Bon Jovi! y sí, me fascinaba y me fascina. Veamos, el es un talentoso cantante músico y actor, guapo y sexy, pelo largo y rubio, casi siempre viste cuero, camisas y jeans desgarrados, ropa sugerente y pegadita… como ven, ningún parecido al estilo de Ricky antes descrito no? ja! pero eso sí, rockero, mucho mejor para alguien como yo, con cierta preferencia por este estilo de música y que siempre se ha sentido atraída por el mundo el rock y sus figuras.
Por eso, sigo con mi lista e inmediatamente debo citar al guitarrista del grupo, Richie Sambora, que con su pelo castaño y ojos oscuros era como una versión latina de Bonjovito –como lo bautizamos mi prima y yo de cariño- y sumenle al gran Slash, Kurt Cobain y fuera del rock, un tal Sergio Blass, hasta llegar al que fue mi amor platónico durante un buen rato: Eduardo Verastegui, entonces era poco conocido, pero una mirada y a mí me flechó en Kairo. Chistoso, porque de hecho si buscan un videíto del grupo, verán que es exactamente como el mostrario-de-los-chicos-malos-de-entonces y yo, por supuesto, había elegido el mío. De los últimos años, Alex el de Maná, Beto Cuevas y a Lenny Kravitz, e reflejan más mi “particular” gusto. De más cerquita, me quedo con un chico malo del rock tico, Luis Montalberth-Smith de Gandhi, y dejémoslo ahí con el ámbito nacional mejor... por aquello de las indiscretas ;)

Si me voy a mis chicos malos de la tv, basta que piense en Greys Anatomy -única serie que tengo tiempo de ver- y automáticamente, ¿adivinen? Me quedo con los doctores Mark Sloan y Alex Karev que vaya sin son chicos malos, y no sólo de pinta! Inclusive reconozco que internamente, sus personajes me atraen aún más que el del guapísimo -chico bueno- Derek Shepherd O sea! y lamentablemente igual me pasa con Julian Mcmahon el de Charmed o con “La Roca” que pena, pero sí... Retrocediendo a mí infancia, mi primer chico malo, pues no era taaan malo, pero lucía como tal -eso me bastaba- y fue aunque no lo crean Duncan McLeod, el de la serie “Highlander el Inmortal”, cuantas noches me escondí para verlo! Es más, aún en la escuela, viendo la novela “el abuelo y yo” me conquistó una joya de hombre, que entonces era niño -como yo- que hoy sigue siendo de mis actores favoritos y sin duda, uno de los grandes chicos malos del cine: Gael Garcia Bernal. Reconozco que para mí es el hombre más sexy que existe, por mucho…! ¿Lo ven? El hombre mas sexy para mí, es un actor cuya imagen es innegablemente de chico malo –¡y qué imagen!- y que probablemente lo sea también fuera de la pantalla. Si no! Pero no puedo evitarlo. Nunca pude.

Resulta aún más obvio si me voy a la pantalla grande, los especímenes masculinos que me fascinan, hablan por mí: Colin Farrel, Jude Law, Mathew Mcounaghy, Gerard Butler y nada más y nada menos que Johnny Depp. Salvando a Butler, los demás son reconocidos mundialmente como chicos malos, dentro y fuera de la pantalla. Mi actor favorito, el fallecido Heath Ledger en 10 things I hate about you, les da el mejor concepto de mi hombre perfecto: un joven atractivo con pinta de malo, pero bueno en el fondo! Ahí si que me voy con todo! Lástima que así: No hay!
Incluso hace unas semanas fui a ver Twilight y embobada quedé con los vampiritos, mis ojos contemplaban fascinada a Edward que al ser vampiro ya era un chico malo, pero increíblemente mi instinto pro-chico malo se encargó de ponerme pendiente del tal James (el villano de la peli, el vampiro-cazador-rastreador) ¡soy un caso! me dije. Sí, tengo un gusto claro y confirmadísimo por los chicos malos atractivos, en la vida real y en la ficción, en las calles y la tv, en el cine y en la música, donde los vea, son como la miel y esto resulta muy dañino emocionalmente para mí y a muchas mujeres, entre las cuales supongo, están muchas de ustedes. Esta atraccion fatal la he sufrido yo, la sufrimos casi todas, en mayor o menor medida, ahora e incluso antes también, porque la sintieron nuestras madres y abuelas con Elvis Presley y con los Beatles.

Para que no digan “ay no, a mí no” pues vuelvo al cine, que para eso están en la lista de chicos malos El Zorro y el tal James Bond, que es el chico malo personificado. Diganme si no, pero apuesto que a más de una le gusta consciente o inconscientemente el personaje estrella de los Piratas del Caribe: Jack Sparrow, que de bueno tiene muy poco: loco, atravesado, traidor, egoísta, mentiroso, mujeriego, ladrón, un muy despeinado pirata con look descuidado que que es uno de los adorables chicos malos del cine, tal vez por ser personificado por Johnny Depp cuya imagen le suma aún más puntos como pirata sexy y chico malo. Si les gusta, cayeron (Bueno caímos). Nos gusta el chico malo.
Reconozcámoslo, nos pasa a menudo, sin notarlo. Como le pasó a J.Lo en Out of Sight atraída por el chico malo que es un afamado asalta bancos del que se enamora sin querer y termina confiando en que él se reivindicará y dejará de serlo. Si alguien no ha vivido esa situación, es casi un milagro viviente! Porque ocurre seguido. Tenemos también a mi querida Bridget Jones! y su nociva atracción por el chico malo que encarna Hugh Grant, atracción que precisamente por poco le cuesta su final feliz (2 veces). Además de un éxito de taquilla, se convirtió en un clásico femenino, porque somos muchas las que nos identificamos con esta mujer. ¿Quién no se ha enamorado de un chico malo? -de esos que casi llevan un letrero en la frente- y aún así, como analfabetas emocionales, nos enamoramos perdidamente sin remedio? Casi todas.
Hay toda una construcción mental que tenemos, que hace que ese patrón del chico malo nos "jale" y nos atraigan esos sujetos, una y otra vez, que hace que esa atracción resulte tan natural, tan instintiva y que sea tan difícil de controlar, incluso casi imposible en ocasiones, cuando sabes que no debes, pero igual resistes. Tal vez por eso, en cuanto percibimos ciertos rasgos en la imagen de alguien que proyecta ser un chico malos en lugar de huir en otra dirección, lo que nos provoca correr a su encuentro y casi compulsivamente compramos el producto por "su empaque”, ese que precisamente nos vende un concepto de masculinidad que aunque resulta muy seductor, finalmente nos condenará a sufrir. Calculo que un 75% de los hombres que me llama la atención, de entrada, se ven así o lo son, así que no es de extrañar que me haya tropezado tanto con la misma piedra y me haya tocado sufrir por la misma causa, particularmente en una relación de esas de terror. Una en la que me metí por tonta, porque yo elegí ignorar las señales y las advertencias, y por eso me tocó aprender a consta de los golpes que provoca el sufrimiento. No hubo de otra.
Me falta aclarar eso sí, que el hecho de que te atraigan los chicos malos, no es sinónimo de que te gusten. Habrá alguna a la que sí, pero a mí no. El que se inventó –supongo que fue un hombre- que a las mujeres nos gustan los chicos malos, MINTIÓ! corrió la bola y creó una especie de leyenda urbana infundada que hombres y mujeres creen: y no es verdad. Por lo menos yo no, no busco ni quiero uno malo, yo quiero un chico bueno. Mis amigas también quieren uno bueno, me consta.

Sobra quien dice que a las mujeres nos gusta que nos traten mal, y que por eso hay miles de mujeres metidas en relaciones con tipos que las tratan peor que a un trapo sucio. Y no lo dudo, porque aún sin que nos guste, muchas veces es como si demostráramos que sí, aunque digamos que no. De hecho, yo acepto que una vez fui un trapo del tamaño de una alfombra, pero ¿Y? ¿Uno no se puede equivocar?, ¿Uno puede elegir, (a veces más de una de vez) al mismo tipo de persona equivocada?, ¿Uno no puede tener la oportunidad de cambiar? yo creo que sí, uno no solo se tiene ese chance, sino que uno se lo merece, hacerlo es una tarea pendiente para todas las que alguna vez nos equivocamos al amar, es una responsabilidad, es parte del crecimiento personal y de la maduración emocional.

Se supone que a nadie en su sano juicio le gusta sufrir. Y menos, por alguien que no vale la pena. A mí me tocó oír decenas de veces esa frase que suena a consejo de abuelitas y preocupación de madres y buenas amigas: ese tipo no vale ni una lágrima, y sí, es verdad, (así como debe haber mujeres que tampoco la valen). ¿Pero cuanto nos hacen llorar? Mucho. A mí me encantaría poder exiliar a todos los chicos malos a una isla o conseguirme un poderoso spray para hacerlos invisibles y así evitar que hagan más daño a otras ingenuas que se creen en un cuento y no saben que el príncipe-chico-malo se convertirá en un sapo-dinosaurio que comenzará a socavar su seguridad y su amor propio. En mi caso, los fósiles del dinosaurio, siguen ahí para recordarme ese pasado, al que ya no volveré. Sus huellas, me recuerdan a los de su especie, esa a la que debo huirle. Me recuerdan que no los quiero, o al menos, los quiero lejos.

Ni yo, ni nadie quiere un Chico Malo!!! Nadie. ¿Por qué?

Porque un chico malo fue, es y será infiel, SIEMPRE. Porque un chico malo coquetea descaradamente con otra mujer sin importar que estés presente, él necesita tener muchas mujeres para reforzar su ego, porque en su éxito con las mujeres, descansa buena parte de su disque seguridad. Un chico malo te engaña y lejos de sentirse mal, hace alarde de ello con otros. Porque un chico malo siempre te recetará una buena dosis de mentira. Un chico malo rara vez reconoce sus errores, y si lo hace, te culpará a ti por ellos. El no soporta que le digas que está equivocado, jamás. Un chico malo te dice que eres una loca o una ridícula si lloras, porque él te ha hecho daño. Con un chico malo siempre tendrás críticas, violencia y maltrato psicológico gratuito. Siempre encontrará la manera de presionarte y manipularte. Un chico malo no sabe ser pareja, porque no puede involucrarse en una relación a un nivel profundo. Un chico malo no se compromete. Un chico malo solo juega.

Porque un chico malo no cambia. Un chico malo, aunque no siempre traerá sus jeans rotos, ni su jacket de cuero, sus piercings o sus tatuajes, si traerá consigo su egocentrismo y su frialdad emocional, un chico malo va y viene sin importarle nada más que él mismo. Vive sin valores, finge tenerlos solo cuando le conviene. En un chico malo su look rebelde es la primera muestra de su inmadurez, nunca crecerá porque se cree Peter Pan -y no en el buen sentido- generalmente viene aderezado con narcisismo, impulsividad y egoísmo. Un chico malo es insensible e indiferente, un chico malo sólo te usa, y no te da, te quita. Porque a un chico malo no le importa decir un día te amo y al siguiente ya no te amo. Siempre es muy conflictivo y te jode la vida, te la exprime. Un chico malo conoce tus debilidades y se aprovecha para darte justo ahí como si fueras un tablero de dardos. Porque un chico malo no es más que un “cabrón”.

Y no lo digo resentida, sino apenada. Qué pena da caer en manos de un chico malo. No hay nada peor que caer en una tela de araña de una bien viva.
Los chicos malos generalmente son una especie de esas arañas vivas y vividoras, con dos caras, y por eso más de una no se da cuenta que esta con un chico malo, hasta que el susodicho se quita la máscara mostrando su verdadera identidad, y ya es muy tarde; a sufrir no más. Generalmente los chicos malos son inteligentes arañas que saben leer qué tipo de mujeres atraen y a cuales buscar o enredar con su tela, hasta idean telas para cazar a cada tipo de mujer. Muchas veces a chicas sin experiencia, a mujeres con una autoestima baja, a incautas, o simplemente a chicas buenas, a esas chicas que volamos como abejas en nuestra vida normal hasta que encontramos un hombre-araña-malo que funciona igual que una trampa de miel y pun! Nos estrellamos en su telaraña! Y como cuesta despegarse de ahí! Como duele desaparecer las cicatrices que nos dejan en el alma...

Personalmente creo que sin haberme equivocado no sabría qué errores no quiero volver a cometer, ni quién no quiero ser. En mi caso se bien quien nunca más seré. Y no quiero volver a ser trapo ni trapeador de nadie. Para trapos, los que tengo en mi casa, y sí, los tengo para limpiar el piso, no para pasarlos por encima de nadie. Así que lo anuncio para recordármelo a mí y a mis próximos candidatos, y a los de tantas que andamos por ahí buscando alguien con quien compartir más que una noche, tomen nota. (Y uds amigos y amigas mías, a colaborarme con la causa, o amigas, a asumirla como suya también…) A decir todos los días:

¿Chicos malos? no gracias, paso. Aunque me atraigan, no importa, paso.

Yo quiero y espero a un chico bueno; alguien a quien querer y que me quiera. Los malos que se queden en el pasado y los que rondan por ahí cerca de mí, que se queden para simple observación o si se cruzan en nuestros caminos, usaremos una venda imaginaria en los ojos, o una mágica prensa en la nariz -como diría una amiga- para neutralizar su efecto en nuestros sentidos, y sino mas fácil, alejémoslos! que de lejitos más bonitos, literalmente.
Y para las que como yo, no podemos evitar que nos atraigan los imanes de estos chicos malos atractivos, pues si tanto quiero y queremos verlos, contemplarlos, apasionarnos y adorarlos, siempre estarán nuestros chicos malos del cine, la televisión y en los conciertos!!! Allí somos libres de amarlos… dejémoslos para observar y fantasear ;)

Feliz Día de la Mujer!!!


MUJER: Palabra mágica y maravillosa de 5 letras. Creación de Dios sin la cual nada en el mundo sería posible.
Ayer fue Día Internacional de la Mujer y hoy que subo post, aprovecho para decir:

FELICIDADES A TODAS EN NUESTRO DIA!!!!!!


Aprovecho para gracias a mi madre, mis abuelas, mis hermanas, mis tías y a todas mis amigas, a sus madres y a todas las madres del mundo! -incluida la de mi querido DB jeje-

Gracias por ser mujeres extraordinarias, mujeres sencillas, mujeres valiosas, mujeres ejemplares, mujeres de carne y hueso, mujeres de espíritu, mujeres de carácter, mujeres humanas, mujeres de verdad!!! Gracias por todo lo que ser mujer implica!

Aquí mi lista de Felicitaciones:


Feliz día a todas las mujeres que se sienten felices y orgullosas de haber nacido mujeres. A las que son mujeres con dignidad.

Feliz día a las mujeres que celebran su estatura, a las que sonríen al ponerse de puntillas y a las que sonríen al agacharse.

Feliz día a las mujeres que realzan su belleza con maquillaje. Feliz día a las mujeres que con mil ocupaciones diarias encuentran tiempo para verse estupendas.

Feliz día a las mujeres seductoras, a las atractivas. Feliz día a todas esas mujeres coquetas, a todas las vanidosas, a las femeninas. A aquellas que con su andar parecen gritarle al mundo “soy mujer”.

Feliz día a las mujeres que brillan por sus capacidades, su ingenio y su inteligencia, más que por su atractivo físico. Feliz día a las mujeres que brillan aún más, porque poseen ambas cosas.

Feliz día a las mujeres que saben lidiar con la atención que reciben. Feliz día a aquellas a las que no les gusta pasar desapercibidas.

Feliz día a las mujeres que se sienten ellas, así lleven el pelo largo o corto, rizado o lacio, mechudo, amarrado, planchado, trenzado o teñido.

Feliz día a las mujeres pensantes, a las que se quejan, exigen, hablan, discuten, a las que dicen lo que piensan. A aquellas que no temen cantar unas cuantas verdades al algún susodicho que lo merezca.

Feliz día a las mujeres que hacen mil preguntas, a aquellas que nunca dejan de cuestionarse, ni de cuestionar a otros, a esas que prefieren eso y ser tachadas de “complicadas”, a optar por el silencio de una geisha.

Feliz día a las mujeres que cocinan de todo y siempre sabe riquísimo! A aquellas que no tienen tan buena mano pero se esfuerzan cocinando a pura receta y a aquellas que ni se asoman a la cocina.
Feliz día a las mujeres que saben ser amigas , aquellas que siempre “están ahí” para sus amigos, en la madrugada si hace falta, a aquellas que siempre están para dar apoyo a los demás en sus problemas tanto grandes como pequeños.

Feliz día a las mujeres a las que se pegan al teléfono con sus amigas para escucharlas hablar de sus prospectos, sus quiebres y avances, los últimos sucesos de sus vidas amorosas; a las que las escuchan con la misma atención e igual de emocionadas con el primero, que con el hombre 1350.

Feliz día a las mujeres que salen tranquilas y felices a desayunar, almorzar o a cenar solas. Feliz día a las mujeres que disfrutan ir al cine solas, tanto o más que cuando van a acompañadas.

Feliz día a las mujeres que al tomarse un café solas por la tarde en algún sitio, no usan ningún libro ni celular como escudo protector, ni truco para parecer ocupadas, acompañadas en la distancia o para disimular.

Feliz día a las mujeres que salen felices con sus amigas la noche de un viernes o sábado a divertirse. Feliz Día a las solteras que no extrañan salir en pareja y disfrutan la compañía de sus amistades plenamente.

Feliz día a las mujeres que se toman su jarra de cerveza cuando les place y también a las que solo toman cocteles y traguitos de colores ;)

Feliz día a las mujeres que aprendieron a manejar los tacones altos con lo que soñaron de niñas, al probarse los de sus madres. A aquellas que prefieren un par de sandalias bajas, un par de tennis o unas converse. Feliz día a todas las que sonríen aliviadas al tirar sus zapatos en cualquier parte, al llegar a casa.

Feliz día a las mujeres que cambian el color de su cabello, porque saben que es lo que tienen dentro su cabeza lo que las define, y no el color que lleven sobre ella.

Feliz día a las mujeres que eligen su estilo propio y visten como quieren. Feliz día a aquellas que no se van a cambiar porque un hombre les critica su vestimenta.

Feliz día a aquellas que se hacen pedicure y manicure, a las que disfrutan cambiando y escogiendo el diseño de sus uñas cada 15 días. Feliz día a aquellas que llevan la uñas cortas para que no les estorben.

Feliz día a las mujeres que aman los accesorios, a las que llenan sus manos y orejas de chunches de plata, oro o de extravagantes colores. Feliz día a aquellas que se ponen crema y se bañan en perfume o body sprays todo el día.

Feliz día a las flacas, a las gordas y a las intermedias. Feliz día a las mujeres que no viven obsesionadas por su peso y a las que no viven traumadas por sus rollitos. Felíz día a aquellas mujeres que siendo extremadamente delgadas o pasadas de peso, se sienten a gusto y sexys en vestido de baño.

Feliz día a las mujeres que no temen mostrar sus curvas, que no buscan esconderlas en tallas grandes ni ropa floja. A las mujeres que con poco o mucho trasero usan un jeans o un buen pantalón stretch ;)

Feliz día a las mujeres que se sienten orgullosas del tamaño de sus senos, sean grandes o extra-grandes, medianos o pequeños, y a aquellas que no tienen implantes de silicona en su cuerpo. Feliz día a las mujeres que no temen usar escotes por miedo a dar una imagen equivocada o inspirar algún mal pensamiento.

Feliz día a las mujeres que aceptan que tienen un sano deseo sexual. Feliz día a aquellas que gozan sus orgasmos y a aquellas que se mantienen vírgenes.

Feliz día a las mujeres comunes y corrientes que se niegan a ser reducidas a un estereotipo. A aquellas que no pueden ser encasilladas.

Feliz día a las mujeres que no buscan parecerse a otras, a las que no parecen salidas de un molde, a las que no siguen un manual de instrucciones para quedar bien ante los ojos de la gente.

Feliz día a las mujeres que se aceptan, que no sueñen con ser una American next top model ni con parecerse a una barbie y aquellas que saben que las “ladys” –a excepción de mi mamá y sus tocayas- se quedan para las novelas de caballería nada más.

Feliz día a las mujeres que no se pasan horas cerca de su teléfono esperando una bendita llamada o un mensaje de texto. Feliz día a las que llaman o lo envían ellas.

Feliz día a las mujeres que aprendieron a manejar para ir donde y cuando quieran, sin depender de nadie que las lleve o las traiga.

Feliz día a las mujeres que sonríen y agradecen cuando un hombre las invita y paga por ambos la cuenta , y también a aquellas que no tienen ningún problema en pagar lo suyo o lo de ambos alguna vez.

Feliz día a las mujeres que disfrutan que un hombre les abra la puerta y no se sienten ni menos, ni mal por ello. Feliz día a aquellas a las que una vez que les abren, al subirse se inclinan para abrir la puerta de su pareja desde adentro.

Feliz día a las mujeres que han dicho Te Amo y a aquellas que no, a aquellas que esperan volverlo a decir algún día pero de verdad a alguien que lo merezca. Feliz día a las que creen en el Amor y a las que no.

Feliz día a las mujeres que saben ser buenas parejas, buenas esposas, buenas hijas, buenas madres, buenas abuelas, buenas nietas, buenas amigas, buenas estudiantes, buenas profesionales… y a las que no lo son, pero tratan.

Feliz día a todas mujeres que saben que la belleza de género, no descansa sólo en su físico sino en la capacidad de la mujer de existir y sobrevivir en una sociedad en la que cumplen mil roles, y que por si fuera poco les exige ser madres y esposas modelo, de preferencia exitosas profesionales, estupendas amas de casa, heterosexuales, a veces esclavas, a veces santas, a veces putas y siempre: mujeres perfectas para el marido, los hombres en gnral, para el mundo... y que pesar de todo ello, siempre triunfan y persisten guiadas por los principio de la solidaridad!

Feliz día a las mujeres que envejecen con dignidad, a aquellas que viven conscientes de que todos envejecemos -desde que tenemos un día de vida- y que ese proceso natural de la vida no lo para ni el medico chino, ni toda la yoga y la tecnología del mundo.

Feliz día a las mujeres que orgullosas lucen sus canas y aquellas que aunque orgullosas de sus años y el camino recorrido se las cubren con un nuevo color. A esas mujeres que con sus incipientes patas de gallo, su celulitis, sus estrías y demás “detallitos” se saben hermosamente reales.

Feliz día a las mujeres que están embarazadas y cargan en su pancita felices una nueva vida, a aquellas que aún no saben que están embarazadas. A todas las mujeres que sueñan con ser madres y a las que no. Un muy feliz día a las que quedarán embarazadas hoy. Feliz día a las mujeres que nunca han abortado, que no le han quitado la vida a su propio hijo, aún siendo presionadas o abandonadas.

Feliz día a las mujeres que se levantan temprano, a las que madrugan para trabajar, para hacer las compras o para ir a la feria, para ir a correr con su perro, al gym, para desayunar con sus amigas o para hacerle el desayuno a su familia. Feliz día a las que se levantan tarde ;)

Feliz día a las mujeres que se enamoran de bolsos y zapatos, a las “shopaholics” que aprovechan ofertas, que se gastan el efectivo sin darse cuenta, y exprimen su tarjeta de crédito. Feliz día a aquellas a las que se les dificulta ahorrar y a las que se pasan todo un día de shopping en un mall aunque compren poco o nada.

Feliz día a las mujeres que saben apreciar el arte en una fotografía, una escultura, una pintura, un grafitti, o en el sencillo dibujo de una niña… a aquellas que aprecian los blogs ;) Feliz día a las que aman la música, y aquellas que disfrutan oyendo una canción mil veces, tanto como la primera vez que la escucharon.

Feliz día a las mujeres que luchan contra el machismo y lo que queda de él en la sociedad cada día. Feliz día a las mujeres que enseñaron a sus hijos hombres -y a sus mismas hijas mujeres- a respetar y valorar a las mujeres.

Feliz día a las mujeres que han demostrado que no se necesita tener un pene para ser exitosa en muchos puestos laborales, a aquellas que luchan por ganar los mismos salarios y para aquellas mujeres que siguen abriendo espacios…

Feliz día a esas grandes mujeres que son madre y padre a la vez.

Feliz día a todas las mujeres que dejaron su profesión de lado y pararon de trabajar por cuidar a sus hijos y ser madres de familia a tiempo completo. Feliz día a aquellas mujeres que trabajan fuera todo el día y se las arreglan para llegar a su casa a tiempo y tener energías para ver a sus hijos, la casa y cenar en familia.

Feliz día a las mujeres que estudiaron y se graduaron ya entraditas en años, cuando ya tenían un trabajo afuera y la obligación de una casa, a los hijos y al marido.

Feliz Día a las mujeres que enseñaron a sus hijos a hacer oficio, a limpiar, lavar y planchar. Sobre todo a aquellas que les enseñaron que hacerlo no es exclusivo de las mujeres y a entenderlo como un oficio que debe ser compartido, que no rebaja a nadie, que cansa mucho y que no es nada sencillo.

Feliz día a las mujeres que han roto el silencio, a aquellas que tuvieron la fuerza de decir “soy una mujer agredida” y buscaron ayuda. Feliz día a las que están tomando el valor para salir a la luz y para buscarla.

Feliz día a todas las mujeres que saben servir. Feliz día a aquellas que saben ayudar. A las mujeres que cuidan de otros, que velan por los enfermos, por las “personitas especiales” por aquellos con discapacidad y por los niños. Feliz día a aquellas que trabajan por los pobres y a aquellas que hacen caridad.

Feliz día a todas las mujeres que oran, que piden por sí mismas y por los demás. A aquellas que trabajan para Dios y para extender su evangelio en el mundo.

Feliz día a las mujeres que saben pedir perdón o disculpas. A las que fallan y reconocen sus errores. Feliz día a las mujeres que saben perdonar de corazón.

Feliz día a las mujeres que conocen y apoyan los movimientos populares de su tiempo, incluso los revolucionarios. A las que se comprometen con las causas en las que creen y actúan.

Feliz día a las mujeres que odian la mediocridad y a aquellas que se superan cada día. Feliz día a todas las mujeres que caen y saben levantarse. A aquellas mujeres valientes, a las que sacan fuerzas para seguir, para comenzar de nuevo, incluso para aquellas que han podido reinventarse y ser mujeres distintas.

Feliz Día a las mujeres que saben decir HASTA AQUÍ. Feliz Día a las mujeres que saben decir NUNCA MAS. Feliz Día a las mujeres que saben decir GRACIAS. Feliz Día a las mujeres que saben decir NO. Feliz Día a las mujeres que saben decir SI.

Feliz día a las mujeres y a los hombres que han luchado y siguen luchando por la mujer! por su participación, sus derechos, sus libertades y por su igualdad con el hombre, en la sociedad.

Feliz día hoy, Feliz día mañana y Felices sean todos los días del año, cada uno de los días con sus amaneceres y atardeceres. Feliz día a todas las que leyeron hasta aquí! ;)

Un abrazo a todas.

martes, 3 de marzo de 2009

La coronita que nos heredó Disney

No se ustedes, pero de pequeña casi siempre me dormí, después de que me leyeran o me contaran un cuento, historias repetidas cuyo final feliz, me mandaba siempre sonriente a los brazos de Morfeo. Recuerdo cuántas tardes, de esa feliz época, sin obligaciones ni responsabilidades, cuando no estaba jugando, me la pasé viendo películas de Disney. Fueron horas sumergida en esas pelis que siendo muy sanas –comparada con muchas de ahora- y con lo entretenidas que eran, me hicieron amar la fantasía tanto, que muchas veces olvidé que eran eso justamente: “fantasía”. Seguramente no habré sido la única.

Más de una vez cerré los ojos, tratando de meterme de un salto en una pintura, traté de volar con el paraguas de papi, o de deslizarme -aterrada- por la baranda de las gradas de mi antigua casa, al mejor estilo de Mary Poppins. Recuerdo fingir tener una varita mágica (materializada en una pajilla) para desaparecer del plato las verduras -que nunca me han gustado- o usarla para hacerme un par de zapatos, que aunque no de cristal, fueran eso sí, bien altos, de meter y sin hebillas (lo más diferentes posible a los zapatos ortopédicos horrorosos y que me hacían usar para corregir mi pie plano). En mi soledad de hija única –en ese entonces- traté decenas de veces, que algún muñeco cobrara vida por un ratito y me hablara como Pinocho. Más de una vez guardé granitos de arroz o de elote mientras comía, para salir al patio de mi abuela, llevándolos en la mano y cantando, y me sentaba a esperar que algún pajarito se dignara a bajar, sino por mi canto, mínimo a comer. Pero nada.
Supongo –y espero- que ustedes al igual que yo, deben de haber hecho tantas o más cosas fantasiosas, inspiradas a menudo no sólo por la edad y la imaginación, sino en esas peliculitas que tanto disfrutamos una y otra vez. Pensaba estos días, como esas historias mágicas, que en su mayoría giraban en torno a príncipes y princesas, magia, palacios, brujas y hadas madrinas, marcaron no sólo nuestros juegos de niñas, sino también buena parte de las expectativas de las mujeres sobre nuestras parejas y nuestras relaciones amorosas del futuro.
Así, Disney nos heredó una coronita de princesas de cuento, que pesa y bastante.

No pocas mujeres ven pasar sus años, cual bellas durmientes, soñando con la llegada del dichoso príncipe azul, verde o violeta a sus vidas. Cuántas mujeres hablan o actúan como pacientes princesitas a la espera de ese día en que un magnífico caballero de brillante armadura (o sea atractivo, rico, profesional, de buena familia y con un buen trabajo) aparecerá, las mirará fijamente y se enamorará de ellas casi a primera vista, bajará de su carrazo -perdón- de su caballo, las sacará a bailar o a comer, y después de un beso -unos cuantos o algo más- sabrá que están hechos el uno para el otro, que son la mujer de su vida y tendrán una gran boda –viaje de luna de miel incluido- y luego se las llevarán consigo a vivir, a una casota, a gozar de abundancia material y servidumbre –una empleada mínimo- y sí, llegar al final juntos, al soñado: “felices para siempre”.
Independientemente de si creemos o no, en una parte o en todo ese final soñado, toca reconocer que el ritual de la felicidad que nos pintaron -literalmente- y nos vendieron de pequeñitas, suena muy prometedor, muy fácil y muy bonito, cualquiera lo compra. Sin quererlo, todas, aunque nos guste negarlo, mostramos vestigios de esas princesitas o tenemos un poquito de su idealismo.
Las princesas que tenemos dentro, se asoman a veces cuando ilusoriamente mientras besamos un sapo, le vemos cara de príncipe encantado y cruzamos los dedos para que cambie y se convierta en ese que soñamos, o cuando usamos la tarjeta de crédito cual hada madrina que pone a nuestro alcance el vestido y los zapatos, outfit perfecto para capturar la atención de los posibles prospectos a príncipes que provienen de reinos lejanos.

Muchas veces apenas comenzando una relación, soñamos rapidísimo y volamos muy lejos de la realidad a mayor velocidad que la alfombra de Aladino y ya nos vemos entre las nubes en "un mundo ideal”. Incluso, no falta la princesita de nuestros días, que aunque se sabe linda, inteligente y profesional, no se siente tan exitosa, ni tan completa ni tan feliz –como debiera- porque cree que la felicidad lleva casi que de forma inherente, el tener un susodicho a la par, con quien cabalgar por la vida, y viviendo a medias, espera a que ese gran príncipe -que muchas veces no llega ni a los talones de esas mujeres- venga al rescate, aunque sea, de su cotidianeidad, que por buena que sea, se supone siempre es mejor si tienes a un caballero a tu lado.
Aceptémoslo, si no tuviéramos algo de esas princesas, la mitad de nosotras no saldría esperanzada a probar una y otra vez, a ver cómo nos va con el galán de turno. Tampoco más de una hubiera menospreciado o dejado pasar, a esos, que cual 7enanos, son hombres comunes y no muy agraciados que demuestran interés, apoyo y cariño, solo porque están a la espera del príncipe ideal, de mínimo 1.80 y otras “bondades”; y tampoco existirían esas mujeres que una vez que tienen un anillo de compromiso en la mano, se sienten -cual señor de los Anillos- poderosas seres superiores a las demás mortales solteras, capaces de vencer cualquier obstáculo en su camino al final feliz, ese para el que a veces pareciera, el compromiso es la única, certera –y tonta- garantía.

Es más, si no fuera así, la boda de Lady di no hubiera sido el suceso mediático que pasó a la historia, cuando miles de mujeres del mundo entero se pegaron a la tv para ver el cuento de hadas hecho realidad, el evento nada convencional donde al mejor estilo del anuncio de “Pasa en las películas, pasa en la vida real, pasa en TNT” vibraron con la boda de un príncipe que se dignó fijarse en la plebeya, casarse con ella y llevarla a su palacio, pero aquí, eso sí, a ser infeliz por el resto de su pública vida. Me pregunto si ¿será que cuando el cuento de hadas -por bello y creíble que parezca- se da en la realidad y no en la fantasía, ya no funciona? ¿Será que los finales felices están sujetos exclusivamente a una pantalla?...

Innegablemente, la utópica vida que se muestra posible en los cuentos de hadas, es soñada. Los personajes son casi las parejas ideales, y para ellos, una vez estando juntos, no habrá después problemas ni sorpresas. En esas pelis siempre el príncipe es atento y caballeroso, él se quita su abrigo para tapar el charco y extiende su mano, no como los que en la vida real, no sirven ni para abrirte la puerta. Los príncipes son siempre educados, respetuosos y de carácter dulce, no los verás jamás gritando, celosos, ni agresivos; son generosos, bondadosos y galantes, no se quejan de cuánto gastaron en la cena, no son egoístas que sólo piensan en sí mismos, ni pretenden que los mantengas, ni tampoco se sienten menos si ganas más o estas mejor preparada que ellos (tal vez porque las princesas de cuento nunca son brillantes ni educadas, solo deslumbran al príncipe y al mundo con su belleza, pero eso es otro tema).
Nunca veremos en esas pelis, que el príncipe engañe a la princesa con su ex-novia de otro reino, o que deje a la Cenicienta sola con sus ratones en el castillo para irse con otros príncipes a la playa un fin de semana. Además, el objetivo de todo príncipe siempre es tener una vida juntos tras la debida boda, y tal vez por eso nunca aparecerán interesados únicamente en tener sexo con la princesa o en algo con ella la noche del baile y ya, ni en lugar de matrimonio, le ofrecerán a ésta, vivir en unión libre “porsiacaso”. Los príncipes son “a prueba de todo” fuertes, valientes y luchan por sus princesas, en contra de villanos y a veces hasta se oponen a su familia, nunca serán el hombre que pone antes que a ella a su mamá, sus estudios o su trabajo, ni para el que la distancia, la situaciones familiares o económicas difíciles, le serán suficientes para rendirse.
Después de la dichosa boda, el príncipe no resulta un alcohólico, ni un viciado por el juego, ni un vago, ni aparecerán tampoco los hijos que tenía de antes con otras doncellas. Solo hay un simple e irreal final feliz, porque ni cuando envejecen, en las 2das y 3eras partes, veremos al príncipe quedarse calvo y panzón, o no querer bañarse un domingo, ni en su defecto, a las princesas feas, despeinadas, sin maquillaje o sin su cintura de avispa. Ah y incluso si el príncipe no es atractivo al principio, como La Bestia (sí, la de Bella) en determinado momento, con un beso y por arte de magia se transforma en un joven guapo, o sea ni parecido a la vida real donde si el supuesto príncipe es feo, para lo único que variará es para ser más feo aún. (Además me pregunto si la bestia peluda hubiera sido la mujer, hubieran puesto que el Bello se enamora de ella así, pero en fin.)

Hoy recordaba que mi primera ida al cine, coincidió con mi entrada al Kinder. Me llevaron a ver La Sirenita y con ella, además de mi necedad por cajitas felices para coleccionar sus personajes, vino mi deseo de aprender a nadar -que terminó llevándome a la 1era de las tres veces en las que casi me ahogo- y el querer tener una mascota porque Flander, el pececito amarillo me enamoró. Fue gracias a Ariel, que también tuve mi primer acercamiento con la idea del “sacrificio por amor”, ese que me toparía tantas otras veces años después, donde una vez que te enamoras perdidamente, te toca dejarlo todo: tu familia y amigos, tu hogar, a lo que te dedicas y hasta tu voz y tu cola -y metafóricamente con ellas- la forma cómo has vivido, en fin: tu mundo propio. Casi como el entendido precio a pagar, para poder ir corriendo en una búsqueda incierta del príncipe que se supone que amas –que ni conoces bien- y del que nada te asegura que llegará a amarte -menos para siempre- porque sólo entonces, cual premio a todo lo que dejaste atrás y a lo que renunciaste, conseguirán una vida juntos y felices, o sea: una “nueva” vida en el palacio de él, con la familia y los amigos de él, con sus costumbres, ahora “muda” y eso sí, en tierra, que sí, es obviamente la tierra de él. Yo amé la Sirenita, y hoy veo como en ese drama en pleno océano, entre canciones hermosas y pegadizas, su final feliz muestra a las niñas, que está bien cimentar su felicidad, sobre la resignación y la renuncia absoluta a su identidad y a su personalidad, todo en nombre del amor. ¿Ven? cualquier parecido con la realidad, en noviazgos y matrimonios, es simple y mera coincidencia.

Esas pelis, en su mayoría, enseñan que para alcanzar el ansiado y supuesto final feliz, a las mujeres nos toca renunciar a ser quienes somos –todo vale la pena por el príncipe- o peor, toca vivir engañadas, soñando y aspirando a un ideal –que es obligadamente de a dos- donde la “feliz pareja” es totalmente irreal. Qué triste y que risible que este ideal de las niñas al crecer sea ciertamente tan alejado de la realidad o las empuje a una vida llena de decepción, sacrificios y sometimiento. Después no queremos tantos noviazgos fallidos, separaciones y divorcios cuando el carruaje se vuelve calabaza.


Las falsas expectativas eso es lo que crean: frustraciones y fracasos. La consciencia, en cambio, nos hace mujeres pensantes y más seguras, que analizan detenidamente cada paso antes de actuar. Y sí, obviamente no significa que no nos equivoquemos, porque eso también es vivir, pero seríamos más exigentes, más dadas a la voluntad, al esfuerzo, a la tolerancia, estaríamos más preparadas para lidiar con los cielos nublados y las tormentas, si somos conscientes de que no hay tal color rosa.

Cuán diferente hubiera sido nuestra vida y la de muchas mujeres que conozco si en lugar de la Cenicienta, La Bella Durmiente o Blanca Nieves, ¿hubiéramos visto Shrek? -y sí, ya se que no es de Disney- Pero si es ua historia distinta, donde los personajes son mucho más reales, sin poses y viven con lo que yo llamaría una alta dosis de ubicatex! De hecho, ese sentido de realidad, fue lo que le dio un brillo especial a la historia, de entre tanto cuento de hadas, de los que la misma peli hace parodia.


En Shrek aunque sí hay un palacio, éste más bien representa una vida que la princesa no quiere para sí, el hogar termina siendo un mucho menos glamoroso pantano, donde la vida es sencilla, y sí, hay quehaceres por hacer que no te convierten en una pobrecita Cenicienta. Los personajes principales no son seres de bondad infinita, con cuerpos esbeltos y rostros perfectos, de hermosas cabelleras y voces angelicales, más bien abunda la fealdad, hay bestias, ogros y incluso la gente normal es de baja estatura. En Shrek la belleza no lo es todo, porque se acaba, lo que permanece en cambio es la esencia, y finalmente es de eso de lo que nos enamoramos ¿no? En el cuento, las apariencias perfectas no duran para siempre, porque al llegar la noche, salta a la vista la verdad, lo que la gente es realmente, tal cual pasa en los noviazgos y los matrimonios, donde nadie puede aparentar para siempre. Tarde o temprano tendremos al frente a ese otro, pero al verdadero, al que ya no puede esconderse, que está lleno de defectos y debilidades, que mostrará facetas que desconocíamos y cosas que no esperábamos, y que probablemente nos asuste a veces. (Sí, ni modo).

Si hubiéramos crecido viendo Shrek, hubiéramos aprendido de niñas que en las parejas, una vez que aparecemos convertidos en esos pequeños monstruos (que todos somos en el fondo) solo el amor mutuo, de cada monstruito por el otro –y por sus múltiples cabezas-, es lo que los salva para seguir juntos. ¿Ven? Eso es realismo. La capacidad de amar a un alguien que no tiene nada de perfecto ni de maravilloso, en eso es en lo que debieron de habernos entrenado desde niñas, porque eso sí es amor auténtico. Así que a quitarnos el peso de las coronitas imaginarias y hagamos en el futuro que las chiquitas vean Shrek primero.

Definitivamente vivir soñando como Alicia con en el País de las Maravillas, de poco sirve, como tampoco el sentarnos a esperar a un príncipe azul que no existe y un amor de cuento de hadas, porque nunca lo vamos a encontrar; no debemos crecer soñando con una perfección de vida, llena de lujos y comodidades que difícilmente tendremos –y que aún si se tiene- no asegura nada. No podemos buscar la Felicidad donde no está y de un modo que nunca llegará.

Nos toca vivir sabiendo que todo cuesta, que ninguna hada madrina nos arreglará la vida, y que solo nosotras podemos agarrar nuestra varita mágica y ser quienes decidimos nuestro destino, como será, y si será, o no, al lado de alguien. Lo bueno del cuento de nuestras vidas, es que aún sin fantasía, podemos tener la certeza de que en nuestra manos está el tener un final feliz, con o sin ese alguien, porque que aparezca no marca el fin, sino un nuevo comienzo y queda todo un libro en blanco por escribir. Es mejor convencernos de que si ese alguien sí aparece en el cuento, será porque nosotras así lo queremos y lo decidimos, y que aunque de príncipe tenga muy poco -yo me conformo con que tenga un caballo de verdad jaja- finalmente lo amemos y nos ame, con un amor humano y verdadero (que cuesta, y mucho!) pero que es un amor real.