martes, 5 de mayo de 2009

Cuando nosotras asustamos...

Si, hoy nos toca a nosotras, las mujeres, que muchas veces podemos asustar y mucho. No es fácil hacer una lista de los tipos de mujer en los que muchas veces nos convertimos, esas “freaks” que se revelan en nuestras actitudes y comportamientos, como espanto de nuestras parejas y hasta de nuestras amistades, que son testigos de la transformación. Me basta recordar antiguas anécdotas, de conocidas, de amigas y algunas propias, para decir internamente, “pobres hombres”. Vale la pena dejar claro que muchas veces esa mounstrilla aparece o apareció una vez con un susodicho específico y nunca más, pero que lamentablemente muchas de esas mounstrillas, son sencillamente la forma-particular-de-ser-pareja de ciertas mujeres y para desgracia masculina, salen una y otra vez, se esconden y aguardan en sus cavernas interiores, hasta que llega la próxima presa y buuuh! se manifiestan. Es entonces cuando los hombres no viven una peli romántica exitosa, sino un ciclo de películas de terror.

Muchaslas reconozco en mí o uds, o en ajenos, porque son cosas que pasan y se ven a cada rato, en todas partes. Y es difícil decir cual es mejor y cual es peor, así que mejor, calladitas. La que no ha pecado que tire la primera piedra. Jeje
Aquí van, agrupadas bajo el nombre que se me ocurrió, estas comunes y a veces horrorosas conductas femeninas neuróticas, irracionales, a veces justificadas, y muchas veces, casi psicópatas.

La eterna periodista

No tengo nada contra mis colegas, pero según dicen mis amigos no hay nada peor que una mujer que los somete a una entrevista interminable día y noche. Las mujeres podemos preguntar, porque sí, eso es demostrar interés, que te importa. Pero cuando nos excedemos y pasamos del cómo amaneciste?, que tal te fue en el examen?, te salió el proyecto? Y que tal tu día? Al… Qué hiciste? Qué me cuentas? Eso es todo? Dónde estás? A qué hora vienes? Cuánto tardas? A dónde vas? Con quién vas? Qué te vas a poner? ¿por qué no eres como fulanito? (la mujer que se la vive comparando, mezclada con la periodista, es una bomba!) Y peor, a los terribles: ¿En qué piensas? A quién estás viendo? En quién estás pensando? Por qué no me contestaste el cel? Con quién estás? Por qué te demoras en contestar el messenger? Con quién estás hablando que le das más importancia que a mí? Y demás interrogantes de onda me falta un tonillo o unos cuantos, y pienso entrevistarte continuamente porque quiero y ninguna respuesta me deja conforme, simplemente FATAL.

Este tipo de mujer sí que espanta. Es terrible para ellos y también para uno, que empeora y nunca estará satisfecha; finalmente quedará como una necia, o una controladora. Me incluyo porque alguna vez he sido de éstas, aunque sin excesos (tan loca no estoy) pero preguntar “me sale natural” mal de comunicadora? tal vez, pero siempre tengo preguntas y porqués. Para todas es tarea obligada tener control, pero sobre nosotros, encontrar la medida entre el interés y la asfixia, y sí, controlarlos a ellos -pero sutilmente-jugando de forma inteligente, lo suficiente para que ellos sientan ganas de contarnos los detalles y nos den la info que queremos, pero sin que tengamos que preguntar tanto, a veces, tonterías.

Y tu mamá también

Existen por millones. Desde la perspectiva de estas mujeres los hombres que aman, no son más que niños que necesitan cuidados y chineos; confunden la atención con la complacencia en todo, se vuelven sobreprotectoras y tratan de influenciarlos, cambiarlos o modificarles pequeños detallotes como su gusto en ropa, forma de hablar, de bailar y hasta lo que comen. Les lavan, cocinan, planchan, peinan, perfuman, limpian anteojos y zapatos, hasta amarran cordones, les hacen manicure y pedicure. Hay que agregar que entre más inútil él, peor la freak maternal que se ve impulsado por los dejos machistas de nuestra sociedad. Se suman a estas, las que tratan de enseñarles de religión, cultura, arte, política o historia, de esas que se ponen a llevarlos a ver películas de todo tipo, por más aburridas que les parezcan “para que les guste el cine” (mi único síntoma, lo acepto). Las que se preocupan de más, y tratan de ocuparse de todo.

Lógicamente muchas terminan compitiendo con la suegra, porque claro, ésta ve amenazado su papel, frente a esta reciente mami-novia que toma un rol que no le corresponde. Lo increíble es que muchas veces los hombres hasta buscan mujeres de este tipo, o pretenden que una novia se porte así, porque si no, “no me quiere”. De hecho cuando tuvieron una de este tipo o le huyen de por vida, porque madre sólo hay una (y a veces ni con esa pueden) y se hartan; o se acostumbran tanto a ese tipo de relación viciada, que terminan en adelante siendo dependientes, buscando mamás en sus parejas. Que espanto. Por algo el incesto se condena. Además sorry pero el complejo de Edipo es admisible en la infancia, no a los 26. Las mujeres espantan en este plancito materno, pero los hombres que se dejan, y se sienten cómodos con parejas así, espantan más aún. Si les llega una así, deberían ponerse a cantar una canción que dice: “Asi no soy yo, como tu me ves, un hombre en tu cama y un niño después” agregándole ”y si me seguís viendo así, te dejo, porque yo mamá ya tengo, y si no, no necesito una”. Ok?

La Mujer burbuja

Esa mujer que se convence que su galán de turno es el amor de su vida, que ha encontrado “a su hombre ideal”, que ese es el que tanto había esperado y desde ese punto vivirán happily ever after. Justo ahí, empieza a soplar su burbujita rosa, su mundo propio de fantasía encapsulado –solo para dos- donde el hombre es perfecto, y son la pareja perfecta, entre ellos todo es adivinen? Perfecto. Pareciera que creen su propio cuento de perfección eterna y dicha absurda; brillan las estrellas en el cielo aunque este nublado y revolotean mariposas todo el tiempo. Para ella no hay nada ni nadie más importante que ese sujeto, por lo que todo lo que hace con su vida depende exclusivamente de él, sale solo con los amigos de él y cuando él dice, se aleja de las suyas y se gana que éstas empiecen a no incluirla en sus planes, porque de por si “nunca puede”; además de resentirle al galán que la ha “raptado”, siendo ella la que se excluye sola, porque prefiere quedarse haciendo burbujas de amor en su pecera al estilo de Juan Luis Guerra, pero no una noche entera como dice la canción, sino todo lo que dure esa “relación”. No hay cabida para amigos y familia, ni para todos los eventos sociales donde oh horror, se les pueda volver a considerar un ser individual y no un siamés!
Lo peor es que las mujeres-burbuja llegan a vivir solo por él y para él, y esperan lo mismo en retribución. Y a menos de que tengan un extraño espécimen hombre-burbuja a su lado, ahí empiezan las frustraciones que les generan esas expectativas, porque son muy pocas las posibilidades de que hallen uno, y si lo hallan, solo será más destructiva la relación, mientras dure. Uff y cuando se estalla la burbuja, retomar su vida les cuesta mucho, más según cuánto tiempo se mantuvo embrujada, digo “en-burbujada”.

Las geishas

Son muchas las variantes de una geisha que podemos tener entre nuestras “memorias”, y no por usar base en la cara, sino porque alguna veces las mujeres se convierten casi en profesionales entrenadas de la DISPONIBILIDAD y la ATENCION, “al servicio de” esos hombres que se instalan en nuestra vidas. Este es tal vez el freak más difícil de admitir entre las féminas, pero ciertamente yo alguna vez estuve ahí, y muchas de ustedes han estado también, cuidando y consintiendo al Sr. Tanaka de turno, siendo su entretenimiento, velando un celular a la espera de un mensaje de texto, o esperando horas una bendita llamada al lado del teléfono.

Me duele hasta escribirlo, pero llegué a faltar a paseos familiares, o a irme antes de algún cumpleaños por estar de geisha de algún menganito, quien lo tiene uno de sapa? Quién!!! Porque tristemente esas fechas no se repiten, esos recuerdos a los que renunciaste por él, no los tendrás... Hablando de renuncias, recuerdo un terrible día en que abandonando totalmente mi estilo personal, me puse una camiseta -las odio!- un jeans, gorra y tennis, renuncié al make-up, al perfume y a mis aretes, porque un cierto Sr (que de feminidad no entendía ni papa) me quería ver así. ¿Ven? Ese fue mi top-geisha. También lo fue cancelar otros planes para estar “a su disposición”, acceder cuando el otro aparecía y inventaba un plan nuevo que ni me agradaba, porque claro, a las geishas les parece “muy feo decir que no”, además de que uno estúpidamente piensa “capaz que si no lo acompaño, se va con otra!” (Pucha!) En esos momentos sólo nos falta el kimono! Que espantosa complacencia sin sentido practicamos a veces, aún a mujeres como yo, cuyo carácter nos impide quedarnos en ese papel mucho tiempo, nos ocurre. Hay algunas que conozco que si documentaran su historia con algún fulanito, podrían competir con las geishas reales de Japón, porque como por arte de magia, están ahí al primer chasquido de los dedos de su chicos. Qué pena.

The Wedding Planner

A mí sí que por este estilo, no me da. Yo a los más que he llegado es a jugar con mis apellidos y los del otro, pero es más por mi tonto perfeccionismo de que todo calce, que me fijo que suenan bien juntos, casi como señal. Pero hasta ahí. Entre este tipo de mujeres hay múltiples variantes, desde las que imaginan a cuanto menganito conocen, con esmoquin al pie del altar (a solo dos meses de relación), las que se sueñan vestidas de novias caminando por el pasillo, las que lanzan siempre un suspirito al pasar por tiendas de Novias, de las que juegan solitas a escoger y ponerle nombre a los bebés que vendrán en el futuro, a tres días de que creen haber conocido al “futuro padre de sus hijos”. Algunas preguntan a la segunda cita, ¿quieres casarte? Y ay de que el otro diga que no, que ni se le ocurra!
Con el tiempo, algunas de estas se transforman en una media loca, tipo la de la peli de de Tim Burton the Corpse Bride y empiezan a buscar un marido, hasta la muerte, con peor ahínco que si buscaran un tesoro perdido, y todo lo que consiguen es espantar a sus pretendientes y alejar su dichosa boda cada vez más. Tristemente para algunas, aunque logren otros objetivos, si no se casan, o por algún motivo se quedan solas, sienten que han fracasado. Muchas nunca aceptan que el tiempo pasó, y simplemente el matrimonio no era para ellas. Tengo una tía soltera a sus 59 años, que siempre soñó con casarse y estaba segura de que lo haría, nunca creyó que no casarse era una posibilidad. Fue tal su deseo/ilusión que con cada relación medianamente seria que tuvo en su vida, vino la compra de objetos pro-hogar desde platos, cucharas y alfombras para el baño, hasta la confección manual de manteles, sábanas, almohadones, cortinas y cuanta cosa ella pudo tejer, pintar o bordar, para cuando se casara. No sé si es más triste, verla tratar de bromear con ello, mientras sus ojos dejan ver una mezcla de amargura y melancolía, o el que todo esté guardado sin usar en un armario, y que a la espera del esposo, hijos y la casa, se quedó solo con el polvo y las polillas.

La Mujer Maravilla

Perfeccionistas, complicadas, obsesivas, vanidosas y exigentes consigo mismas. A veces demasiado. Aqui si que me doy con todo. Siempre mostrando carácter, queriendo lucir impecables y ser novias amorosas, buenas amigas y buenas amantes. Enfocadas a dar el 100% en nuestras relaciones, pendientes de ser la mejor novia que han tenido y que tendrán. Lo malo es que, por más que te esfuerces nunca será suficiente. Estas freaks somos las mujeres que olvidamos que estando en pareja, una no puede pretender ser perfecta siempre. Por más tiaras y accesorios para el look con súper poderes, eso no te garantiza nada.

Lo que pasa es que nunca vimos a La Mujer Maravilla recién levantada, mechuda ni fachosa, ni con el maquillaje escurrido, dolor de ovarios o migraña. Siempre segura, siempre fuerte, siempre perfecta, nunca la hemos visto llorar, ni mostrar debilidades. Pero en el plano real, como uno es humana, pues estas existen. Minimizarlas no sirve de mucho, porque quien las quiera esconder por siempre, jamás lo logrará. Nuestro pequeño freak interior saldrá de todas maneras, tarde o temprano, porque tenemos defectos y malos días, porque somos de carne y hueso, no una superheroína de calzón apretado, ni siquiera Lara Croft. Además, aunque consigamos ser parecidas a la wonder woman, pues peor, porque igual esto como que espanta, resultas “demasiado buena” y te tocará oír: “eres demasiado mujer para mí”, “no te merezco”, “mereces a alguien mejor” o el colmo, como me pasó a mí una vez, “sos la mejor mujer que conozco, pero ocupo una que no sea tan así y sentirme más libre, poder fallarle o darle vuelta o algo tranquilo y no estar presionado por la conciencia, por hacérselo a alguien que no se lo merece”. Así o peor? De la mujer maravilla lo único ideal, sería quedarnos solo con la soga y el avión, bueno y la corona tal vez... Jaja. Y si ni eso se puede, siendo ella no ganamos nada, perdemos. Además es muy cansado, lo digo por experiencia.

La mujer lonchera

A que me refiero? A una variante de “la mujer colgante” mezcla de la mujer muñeca/trofeo y la mujer llavero –y no por el tamaño- sino porque van de la mano o guindando del brazo, casi como un adorno que se lleva. Esa mujer, que se alista, se lleva, se usa y se deja. Al mejor estilo de cuando éramos niñas, que buscábamos cada año la lonchera más linda con el personaje de moda para lucirla, la adorábamos por cómo se veía, más que por lo que llevaba dentro. Nos la daban lista con la merienda para la escuela, y una vez ahí, la poníamos en el piso a nuestro lado; la buscábamos solo a la hora del recreo. Así que no es mucha la diferencia entre las lonchera de infancia, y cuando las mujeres se arreglan como tres horas para pasarse otras tres sentadas a la par de su pareja, y con su círculo de amigos, que tienen sus respectivas loncheras al lado…

Te llevan y pretenden que pases horas sentada “a la par de” (si tienes suerte) ojalá bien sonriente y fingiéndote entretenida, rodeada de extraños (que solo te miran más pro-evaluación, que pro-atención), sin decir nada, quejarte, ni hacer caras; ves pasar el tiempo y mientras el grupo de susodichos está “en su mundo”, alrededor parece como si uno y las demás no estuvieran ahí.
En mi caso, soy más como una mutación de este tipo, ya que francamente me cuesta estar callada mucho rato, y suelo entablar conversación fácilmente con gente que no conozco, así que te llevan de mujer-lonchera-parlante, para que además de lonchera-barbie-ambulante, hagas muestra de tus dotes sociales e intelectuales. Dios libre no estés coversona, o de humor, o graciosa, o encantadora. Uy cuando hacemos de locheras, espantamos por permitirlo! No deberíamos dejar que nos lleven de loncheritas en versión acompañante a estar en segdo plano y donde compañía real, es lo que menos recibirás. De pequeña tuve como 3 loncheras cada año, de todos los tipos y colores, pero era yo quien la llevaba de la mano; y yo ni a la escuela, ni a la vida de lonchera, ni a ninguna parte en ese plan, voy más.

Esperen la segunda parte...

8 comentarios:

  1. EEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!! soy el primero en la primera parte muajajajjaaj

    bueno en fin la mujer maravilla esta genial al = ke las demas pe4ro esa mas
    bastante interesante reflectivo y cierto
    no keda mucho ke decir
    GENIAL como siempre sylvia
    sigo esperando su libro ahahahhaha
    (para copiarlo y venderlo a menor precio muajajaj es por el bien de todos asi lo conseguiran mas facil y mas gente lo comprara hahahaha no es cierto)

    bueno en fin espero la segunda parte va a estar mejor
    }
    sigo diciendo ke soy como "un extraño espécimen hombre-burbuja" solo ke mi burbuja mela reventaron y en el oido
    hahahahaa
    bueno en fin espero la otra parte
    saludos...

    aTTe:
    R@ndy -="mucho abla el que poco sabe, sabe mucho el que poco abla"=- (no aplica a sylvia hahahaha)

    ResponderEliminar
  2. Ay Sil!
    Por donde empiezo?
    Aceptando q he sido todas en algun momento buh

    Soy mas dada a ser una horrible mujer burbuja, de esas de las que se elaja todo el munddo, la q se me da menos es la wedding planner aunq adoro la peli, alguna vez me imagine vestida de blanco si pero di osea igual el matrimonio me aterra, osea tal vez x eso no me da x ahi

    Muy cierto lo de la mujer lonchera, prometo no permitirselo mas a nadie.
    La peridista somos todas en menor o mayor escala, fijo y lo odian ya se pero no podemos evitarlo, es natural

    Bye Sil y como siempre: genial el post! aunq se me hizo corto esta vez

    yop, Nayita

    ResponderEliminar
  3. Yo siempre soy la hp mujer lonchera! lo se y me dejo buh q asco y lo peor es que a veces si inflo la burbujita y desp me vuelvo la wedding planner y en el camino la mas geisha de todas!
    Lo voy a leer todos los dñias a ver si acaso mae. Y ya espero la 2da parte pero no me de tan duro, compadezcase de su amiga hehe.
    MUY BUENO EL POST DE VD! jeje escritora a la vista.. iiii

    ANDRE

    ResponderEliminar
  4. Silvita que te dire... muy ocurrentes titulos jaja inspiracion jajaja

    Uno como como hombre odia que las doñas lo ataquen con pregtas y este encima cd paso q doy y eso fijo te espanta porq diay es desconfianza y ganas de controlar, entiendo porq uno también pregta pero no asi taanto como uds como una lluvia de cuestiones raras q parecen ganas de sacar mentira x verdad o q no le creen a uno y quieren hasta saber a q hora fue uno al baño mal mal mal mujeres

    Odio a las mujeres burbujas, tengo amigas y hasta mi hermana es una de esas. Cuando se estalla la vara a uno le toca ver que hace con ellas y como las conzuela, autoengaño es eso. Fatal como dice ud eyy Juan Luis Guerra es toda! No me lo use p criticas hahaha
    Y la mama, uyyyy me libre Dios,

    Mae odio q lo vean a uno como bebe. me estorba q las mujeres se porten asi, la vd es un asco, uno mama ya tiene busca otra cosa, además eso termina x aburrirlo a uno y despeus queda como el malagradecido porq “la otra dio tantooo” si como no y quien se los pidió? Me encanto esa canción y lo q ud le agrego jajaja me rei dem

    Lamento desilusionarte pero las loncheras y Las geishas no espantan jaja uno las ama jajajaja ahorquemeee además de lonchera solo usamos a la bonitas- asi es! Siéntanse orgullosas! Varas jajaja

    Bye amiga, genial el post, echese el otro rápido p tenerlo fresquito, un besototote
    Federico

    ResponderEliminar
  5. syl, esta buenisimo, todo es muyyyy cierto pero de hecho conozco muchas mujeres burbujas, que terrible, creo que todas las mujeres que lean echen para su saco y las que se identifiquen en alguna se pongan a pensar muy seriamente!!!

    ah y espero la segunda parte yo tambien!!!

    ResponderEliminar
  6. Que hachazos y pedradas jajaja y falta segunda parte? salvenos quien sea!

    Fuera de broma,cuesta mucho ver para si mismas y reconocer tantas actitudes tontas-equivocadas q uno tiene o tuvo en su vida, me parece genial como hace ud para abstraerse y hasta categorizar, oirse objetiva y como puede ubicarse en categorias sin niguna pena, sino muy humana sil, se oye q aprendio, y los q la conocemos sabemos q si. Ademas como con los alcoholicos es reconociendo q se empieza! asi q ya dimos el primer paso.

    Yo soy geisha y mama y periodista! la unica burbuja q hice se estallo hace mucho y aprendi a no inflar mas ni encerrame en lo idilico q aunq nos guste creerlo, no existe.

    GRAN POST como todos, un exito dirias tu, a ver el q sigue, q otra pedrada me pegas jeje

    Adri S

    ResponderEliminar
  7. De nuevo, gracias por estos post que lo ponen a uno a pensar, reir, analizar y en este particular sentir pena de uno mismo cuando recuerda en las cosas en que cayó por ese individuo. Pero hasta ahora con el paso del tiempo uno ve y ahí si dice, definitivamente no estaba pensando, jeje,ahi leyendo decía: ay no de verdad hay gente asi! o oh Dios mío yo era así!, y yo no me encasillo en alguno de esos tipos, sino que tengo algo de algunas, de la que más tendré creo, es de geisha, preocupándose por estar en la casa por si a él se le ocurría algún plan, a mi también me pasó, al principio no y por eso ocurrieron varias discusiones pero como buena geisha, luego “me convertí” en lo que el quería, el enamoramiento es cosa seria, uno esta atontado, definitivamente, y ahí como que sale a relucir la mujer burbuja (son los efectos de estar ahí, no hay suficiente aire y pierdes la razon! jaja)., uno es geisha para que esa burbuja siga existiendo, por que él es lo mejor que nos ha pasado (que ciegas!), estas dos van de la mano porque uno no es geisha porque si, es porque piensa que perderlo es lo peor q podría pasar, de ahí sale la mujer maravilla, el ser perfecta para que la burbuja sea cada vez más rosa, Si yo que soy quitada para las cosas de la casa (me da pena decirlo pero diay) llegue a aplancharle la ropa porque él no se apuro y le podía agarrar tarde, pero el tope fue cuando hasta le lleve comida al trabajo, era casi la esposa, uy no!, y eso que no vivimos juntos.Tengo que reconocerlo en eso de ser geisha, hasta un poquito de mamá fui, porque él lo necesitaba.
    Lonchera en cierta forma también fui,, y lo chistoso es q no me había dado cuenta hasta que el mismo me lo dijo como si nada, que tenia que verme muy bien porque el queria que en la calle cuando lo vinieran le tuvieran envidia y dijeran que qué linda novia tiene ese mae, jaja yo pensé que me arreglaba para sentirme bien yo, porque quería y ya, no no, era para que el me pudiera exhibir con orgullo. Y lo de la Redding planner de esa si, yo tampoco soy, el matrimonio no es un anhelo en mi vida, y para eso son los noviazgos para conocerse y hay muchos que uno sabe que para matrimonio no.

    En fin… lo peor que uno puede hacer es dejar de ser uno mismo por alguien más, y hay que aprenderlo, hay que ser muy inteligente, (aquí me acuerdo lo que decía ud en lo de la periodista), como dice el dicho, a mi parecer un poco cruel, “al tonto ni Dios lo quiere”. En una relación las dos personas tienen que poner de su parte, y hay que saber como hacer las cosas,todo es aprendizaje y mejor pensar en que la persona correcta llegara algún día!.

    Lena

    ResponderEliminar
  8. Jajajaja de lo mejor en serio!!! sos lo maximo de verdad quiero que escribas un libro me divertiria dem y todo seria una gran verdad!! y si tenes razon uno no puede pretender ser la mujer maravilla siempreno se puuuuede y sobre the wedding planner creo que tengo que dejar esa vida estoy muy joven para eso!! jajaja y la mujer burbuja de lo peoooor xD y xfaaaa escriba un libro yo se los comproooo todos!! seria de lo mejor!!! Atte: Nathalie

    ResponderEliminar