A estas alturas, debe ser conocida por ustedes la atracción que me generan los “chicos malos” o al menos los que aparentan serlo. Si no lo sabían, pues lo confieso. Estoy segura que según desde hace cuanto me conozcan, me podrían citar uno, dos y en la de menos, una lista mucho mayor de mis chicos malos. No entiendo por qué, pero son como un imán para mí.Lamentablemente los que tienen imagen de chicos malos, generalmente lo son también y ahí es donde viene lo fregado. Tengo la certeza de que definitivamente, un chico malo no es lo que quiero en mi vida y estoy en proceso de lucha contra “mi tendencia” jaja. He estado dándole vueltas a esas cosas que son las que me atraen a mí y a todas las que los preferimos, más allá de su atractivo visual -que es muy subjetivo- hay muchos detalles que creo que sobrevaloramos. Los chicos malos nos generan una gran atracción, pero no necesariamente porque son más guapos, más simpáticos, más inteligentes o porque han triunfado más que los chicos buenos, he ahí lo extraño. ¿En qué consiste su atracción? (...a veces fatal)
A mí inicialmente me captura su hombría, no sé, esa masculinidad diferente a la que tienen los hombres comunes. También suma a su favor, que poseen un aire misterioso, como de que “esconden algo” y eso pesa, considerando que a las mujeres nos gustan los enigmas. Proyectan mucha seguridad en sí mismos -una que en el fondo es más bien inseguridad, creo yo- pero que nos atrae indiscutiblemente. Tienen una frescura, un cierto desparpajo mezclado con irreverencia en su personalidad, al hablar, al vestir, al caminar, al vivir… que resulta muy sugestivo, no sé, con solo verlos uno “se siente viva”.Los chicos malos son diferentes al resto, y al no ser simples, nos resultan muy interesantes! Son escasos, al menos aquellos que lo son en apariencia. Aparentan ser inalcanzables, inaccesibles, y ya sabemos que lo difícil y lo prohibido resulta muy atractivo. Definitivamente son seductores, conocen su encanto y tienen sus maniobras de conquista, si tienen buen cuerpo, lo lucen y si no, igual siempre parecen “malportados”, como que algo en su expresión corporal parece decir casi como "soy lo mejor que tendrás" nose... pero bueno, eso afecta! Su sensualidad está casi a flor de piel, tanto que aún si no te resultan guapos, te resultan sexys, o mínimo sientes “que algo tienen”. En fin, que cuando se te cruzan parecen una tentación ambulante.
Así que sí, me atraen, no hay duda. Por eso he estado preguntándome estos días, como si fuera mi propia psiquiatra: “a ver Sylvita, ¿desde cuándo te atraen los chicos malos?”
Según parece, me gustan de toda la vida. Sin temor de que suelten alguna carcajada, diré que honestamente el primer chico malo que me gustó -y hasta ahora me gusta, lo admito- fue Ricky Martin, yo tenía solo ¡6 años! Él, con sus videos Dime que me quieres, y particularmente con Me Amarás –ese que viéndolo bien, parecería un condenatorio presagio para mí y mi historia con los chicos malos- consiguió que desde tan temprana edad, yo no pudiera resistírmeles! (¿será por haber cantado a grito pelado “...y ahora te juro, que tú me vas a amar”?) En fin, me conquistó, con su look de entonces: pelo largo alborotado, pantalón y chaleco negros de cuero –bien pegaditos según recuerdo- sus argollotas en las orejas y su aire de rebeldía. Me atrajo verlo mientras incitaba a las mujeres al cantar y bailar, y al pasearse seductoramente en su moto pandillera con cara de “soy la última coca cola del desierto” y de “ya quisieras ser tú la que viene aquí atrás mío agarrada de mi cintura”… Lo reconozco, esas imágenes tuvieron gran efecto en mí entonces, y siguen teniéndolo, tal y como lo tuvieron en los años venideros, en los que Ricky siguió siendo “mi Ricky”.
Al pasar los años, aparte de los que hallé en la vida real, yo fui hallando otro nuevos galanes platónicos del cine, la música y la televisión, que ciertamente responden a un patrón muy similar. Ellos fueron marcando mi camino a lo que bien podría llamar mi “chicomalolandia”.Vean que no es mentira…
Con cual empiezo? Ah sí, obvio. Empezaré con el hombre que no sólo aparece en la foto al inicio del blog, sino que fue la tortura de mi madre durante toda mi niñez, porque a la pobre le perturbaba pensar que ese era el estilo de hombre que le atraería a su hijita –y no se equivocó- él fue y sigue siendo mi cantante favorito, el gran Jon Bon Jovi! y sí, me fascinaba y me fascina. Veamos, el es un talentoso cantante músico y actor, guapo y sexy, pelo largo y rubio, casi siempre viste cuero, camisas y jeans desgarrados, ropa sugerente y pegadita… como ven, ningún parecido al estilo de Ricky antes descrito no? ja! pero eso sí, rockero, mucho mejor para alguien como yo, con cierta preferencia por este estilo de música y que siempre se ha sentido atraída por el mundo el rock y sus figuras.
Por eso, sigo con mi lista e inmediatamente debo citar al guitarrista del grupo, Richie Sambora, que con su pelo castaño y ojos oscuros era como una versión latina de Bonjovito –como lo bautizamos mi prima y yo de cariño- y sumenle al gran Slash, Kurt Cobain y fuera del rock, un tal Sergio Blass, hasta llegar al que fue mi amor platónico durante un buen rato: Eduardo Verastegui, entonces era poco conocido, pero una mirada y a mí me flechó en Kairo. Chistoso, porque de hecho si buscan un videíto del grupo, verán que es exactamente como el mostrario-de-los-chicos-malos-de-entonces y yo, por supuesto, había elegido el mío. De los últimos años, Alex el de Maná, Beto Cuevas y a Lenny Kravitz, e reflejan más mi “particular” gusto. De más cerquita, me quedo con un chico malo del rock tico, Luis Montalberth-Smith de Gandhi, y dejémoslo ahí con el ámbito nacional mejor... por aquello de las indiscretas ;)Si me voy a mis chicos malos de la tv, basta que piense en Greys Anatomy -única serie que tengo tiempo de ver- y automáticamente, ¿adivinen? Me quedo con los doctores Mark Sloan y Alex Karev que vaya sin son chicos malos, y no sólo de pinta! Inclusive reconozco que internamente, sus personajes me atraen aún más que el del guapísimo -chico bueno- Derek Shepherd O sea! y lamentablemente igual me pasa con Julian Mcmahon el de Charmed o con “La Roca” que pena, pero sí... Retrocediendo a mí infancia, mi primer chico malo, pues no era taaan malo, pero lucía como tal -eso me bastaba- y fue aunque no lo crean Duncan McLeod, el de la serie “Highlander el Inmortal”, cuantas noches me escondí para verlo! Es más, aún en la escuela, viendo la novela “el abuelo y yo” me conquistó una joya de hombre, que entonces era niño -como yo- que hoy sigue siendo de mis actores favoritos y sin duda, uno de los grandes chicos malos del cine: Gael Garcia Bernal. Reconozco que para mí es el hombre más sexy que existe, por mucho…! ¿Lo ven? El hombre mas sexy para mí, es un actor cuya imagen es innegablemente de chico malo –¡y qué imagen!- y que probablemente lo sea también fuera de la pantalla. Si no! Pero no puedo evitarlo. Nunca pude.
Resulta aún más obvio si me voy a la pantalla grande, los especímenes masculinos que me fascinan, hablan por mí: Colin Farrel, Jude Law, Mathew Mcounaghy, Gerard Butler y nada más y nada menos que Johnny Depp. Salvando a Butler, los demás son reconocidos mundialmente como chicos malos, dentro y fuera de la pantalla. Mi actor favorito, el fallecido Heath Ledger en 10 things I hate about you, les da el mejor concepto de mi hombre perfecto: un joven atractivo con pinta de malo, pero bueno en el fondo! Ahí si que me voy con todo! Lástima que así: No hay!
Incluso hace unas semanas fui a ver Twilight y embobada quedé con los vampiritos, mis ojos contemplaban fascinada a Edward que al ser vampiro ya era un chico malo, pero increíblemente mi instinto pro-chico malo se encargó de ponerme pendiente del tal James (el villano de la peli, el vampiro-cazador-rastreador) ¡soy un caso! me dije. Sí, tengo un gusto claro y confirmadísimo por los chicos malos atractivos, en la vida real y en la ficción, en las calles y la tv, en el cine y en la música, donde los vea, son como la miel y esto resulta muy dañino emocionalmente para mí y a muchas mujeres, entre las cuales supongo, están muchas de ustedes. Esta atraccion fatal la he sufrido yo, la sufrimos casi todas, en mayor o menor medida, ahora e incluso antes también, porque la sintieron nuestras madres y abuelas con Elvis Presley y con los Beatles.Para que no digan “ay no, a mí no” pues vuelvo al cine, que para eso están en la lista de chicos malos El Zorro y el tal James Bond, que es el chico malo personificado. Diganme si no, pero apuesto que a más de una le gusta consciente o inconscientemente el personaje estrella de los Piratas del Caribe: Jack Sparrow, que de bueno tiene muy poco: loco, atravesado, traidor, egoísta, mentiroso, mujeriego, ladrón, un muy despeinado pirata con look descuidado que que es uno de los adorables chicos malos del cine, tal vez por ser personificado por Johnny Depp cuya imagen le suma aún más puntos como pirata sexy y chico malo. Si les gusta, cayeron (Bueno caímos). Nos gusta el chico malo.
Reconozcámoslo, nos pasa a menudo, sin notarlo. Como le pasó a J.Lo en Out of Sight atraída por el chico malo que es un afamado asalta bancos del que se enamora sin querer y termina confiando en que él se reivindicará y dejará de serlo. Si alguien no ha vivido esa situación, es casi un milagro viviente! Porque ocurre seguido. Tenemos también a mi querida Bridget Jones! y su nociva atracción por el chico malo que encarna Hugh Grant, atracción que precisamente por poco le cuesta su final feliz (2 veces). Además de un éxito de taquilla, se convirtió en un clásico femenino, porque somos muchas las que nos identificamos con esta mujer. ¿Quién no se ha enamorado de un chico malo? -de esos que casi llevan un letrero en la frente- y aún así, como analfabetas emocionales, nos enamoramos perdidamente sin remedio? Casi todas.
Hay toda una construcción mental que tenemos, que hace que ese patrón del chico malo nos "jale" y nos atraigan esos sujetos, una y otra vez, que hace que esa atracción resulte tan natural, tan instintiva y que sea tan difícil de controlar, incluso casi imposible en ocasiones, cuando sabes que no debes, pero igual resistes. Tal vez por eso, en cuanto percibimos ciertos rasgos en la imagen de alguien que proyecta ser un chico malos en lugar de huir en otra dirección, lo que nos provoca correr a su encuentro y casi compulsivamente compramos el producto por "su empaque”, ese que precisamente nos vende un concepto de masculinidad que aunque resulta muy seductor, finalmente nos condenará a sufrir. Calculo que un 75% de los hombres que me llama la atención, de entrada, se ven así o lo son, así que no es de extrañar que me haya tropezado tanto con la misma piedra y me haya tocado sufrir por la misma causa, particularmente en una relación de esas de terror. Una en la que me metí por tonta, porque yo elegí ignorar las señales y las advertencias, y por eso me tocó aprender a consta de los golpes que provoca el sufrimiento. No hubo de otra.
Me falta aclarar eso sí, que el hecho de que te atraigan los chicos malos, no es sinónimo de que te gusten. Habrá alguna a la que sí, pero a mí no. El que se inventó –supongo que fue un hombre- que a las mujeres nos gustan los chicos malos, MINTIÓ! corrió la bola y creó una especie de leyenda urbana infundada que hombres y mujeres creen: y no es verdad. Por lo menos yo no, no busco ni quiero uno malo, yo quiero un chico bueno. Mis amigas también quieren uno bueno, me consta.Sobra quien dice que a las mujeres nos gusta que nos traten mal, y que por eso hay miles de mujeres metidas en relaciones con tipos que las tratan peor que a un trapo sucio. Y no lo dudo, porque aún sin que nos guste, muchas veces es como si demostráramos que sí, aunque digamos que no. De hecho, yo acepto que una vez fui un trapo del tamaño de una alfombra, pero ¿Y? ¿Uno no se puede equivocar?, ¿Uno puede elegir, (a veces más de una de vez) al mismo tipo de persona equivocada?, ¿Uno no puede tener la oportunidad de cambiar? yo creo que sí, uno no solo se tiene ese chance, sino que uno se lo merece, hacerlo es una tarea pendiente para todas las que alguna vez nos equivocamos al amar, es una responsabilidad, es parte del crecimiento personal y de la maduración emocional.
Se supone que a nadie en su sano juicio le gusta sufrir. Y menos, por alguien que no vale la pena. A mí me tocó oír decenas de veces esa frase que suena a consejo de abuelitas y preocupación de madres y buenas amigas: ese tipo no vale ni una lágrima, y sí, es verdad, (así como debe haber mujeres que tampoco la valen). ¿Pero cuanto nos hacen llorar? Mucho. A mí me encantaría poder exiliar a todos los chicos malos a una isla o conseguirme un poderoso spray para hacerlos invisibles y así evitar que hagan más daño a otras ingenuas que se creen en un cuento y no saben que el príncipe-chico-malo se convertirá en un sapo-dinosaurio que comenzará a socavar su seguridad y su amor propio. En mi caso, los fósiles del dinosaurio, siguen ahí para recordarme ese pasado, al que ya no volveré. Sus huellas, me recuerdan a los de su especie, esa a la que debo huirle. Me recuerdan que no los quiero, o al menos, los quiero lejos.
Se supone que a nadie en su sano juicio le gusta sufrir. Y menos, por alguien que no vale la pena. A mí me tocó oír decenas de veces esa frase que suena a consejo de abuelitas y preocupación de madres y buenas amigas: ese tipo no vale ni una lágrima, y sí, es verdad, (así como debe haber mujeres que tampoco la valen). ¿Pero cuanto nos hacen llorar? Mucho. A mí me encantaría poder exiliar a todos los chicos malos a una isla o conseguirme un poderoso spray para hacerlos invisibles y así evitar que hagan más daño a otras ingenuas que se creen en un cuento y no saben que el príncipe-chico-malo se convertirá en un sapo-dinosaurio que comenzará a socavar su seguridad y su amor propio. En mi caso, los fósiles del dinosaurio, siguen ahí para recordarme ese pasado, al que ya no volveré. Sus huellas, me recuerdan a los de su especie, esa a la que debo huirle. Me recuerdan que no los quiero, o al menos, los quiero lejos.
Ni yo, ni nadie quiere un Chico Malo!!! Nadie. ¿Por qué?
Porque un chico malo fue, es y será infiel, SIEMPRE. Porque un chico malo coquetea descaradamente con otra mujer sin importar que estés presente, él necesita tener muchas mujeres para reforzar su ego, porque en su éxito con las mujeres, descansa buena parte de su disque seguridad. Un chico malo te engaña y lejos de sentirse mal, hace alarde de ello con otros. Porque un chico malo siempre te recetará una buena dosis de mentira. Un chico malo rara vez reconoce sus errores, y si lo hace, te culpará a ti por ellos. El no soporta que le digas que está equivocado, jamás. Un chico malo te dice que eres una loca o una ridícula si lloras, porque él te ha hecho daño. Con un chico malo siempre tendrás críticas, violencia y maltrato psicológico gratuito. Siempre encontrará la manera de presionarte y manipularte. Un chico malo no sabe ser pareja, porque no puede involucrarse en una relación a un nivel profundo. Un chico malo no se compromete. Un chico malo solo juega.
Porque un chico malo no cambia. Un chico malo, aunque no siempre traerá sus jeans rotos, ni su jacket de cuero, sus piercings o sus tatuajes, si traerá consigo su egocentrismo y su frialdad emocional, un chico malo va y viene sin importarle nada más que él mismo. Vive sin valores, finge tenerlos solo cuando le conviene. En un chico malo su look rebelde es la primera muestra de su inmadurez, nunca crecerá porque se cree Peter Pan -y no en el buen sentido- generalmente viene aderezado con narcisismo, impulsividad y egoísmo. Un chico malo es insensible e indiferente, un chico malo sólo te usa, y no te da, te quita. Porque a un chico malo no le importa decir un día te amo y al siguiente ya no te amo. Siempre es muy conflictivo y te jode la vida, te la exprime. Un chico malo conoce tus debilidades y se aprovecha para darte justo ahí como si fueras un tablero de dardos. Porque un chico malo no es más que un “cabrón”.
Y no lo digo resentida, sino apenada. Qué pena da caer en manos de un chico malo. No hay nada peor que caer en una tela de araña de una bien viva.
Porque un chico malo fue, es y será infiel, SIEMPRE. Porque un chico malo coquetea descaradamente con otra mujer sin importar que estés presente, él necesita tener muchas mujeres para reforzar su ego, porque en su éxito con las mujeres, descansa buena parte de su disque seguridad. Un chico malo te engaña y lejos de sentirse mal, hace alarde de ello con otros. Porque un chico malo siempre te recetará una buena dosis de mentira. Un chico malo rara vez reconoce sus errores, y si lo hace, te culpará a ti por ellos. El no soporta que le digas que está equivocado, jamás. Un chico malo te dice que eres una loca o una ridícula si lloras, porque él te ha hecho daño. Con un chico malo siempre tendrás críticas, violencia y maltrato psicológico gratuito. Siempre encontrará la manera de presionarte y manipularte. Un chico malo no sabe ser pareja, porque no puede involucrarse en una relación a un nivel profundo. Un chico malo no se compromete. Un chico malo solo juega.
Porque un chico malo no cambia. Un chico malo, aunque no siempre traerá sus jeans rotos, ni su jacket de cuero, sus piercings o sus tatuajes, si traerá consigo su egocentrismo y su frialdad emocional, un chico malo va y viene sin importarle nada más que él mismo. Vive sin valores, finge tenerlos solo cuando le conviene. En un chico malo su look rebelde es la primera muestra de su inmadurez, nunca crecerá porque se cree Peter Pan -y no en el buen sentido- generalmente viene aderezado con narcisismo, impulsividad y egoísmo. Un chico malo es insensible e indiferente, un chico malo sólo te usa, y no te da, te quita. Porque a un chico malo no le importa decir un día te amo y al siguiente ya no te amo. Siempre es muy conflictivo y te jode la vida, te la exprime. Un chico malo conoce tus debilidades y se aprovecha para darte justo ahí como si fueras un tablero de dardos. Porque un chico malo no es más que un “cabrón”.
Y no lo digo resentida, sino apenada. Qué pena da caer en manos de un chico malo. No hay nada peor que caer en una tela de araña de una bien viva.
Los chicos malos generalmente son una especie de esas arañas vivas y vividoras, con dos caras, y por eso más de una no se da cuenta que esta con un chico malo, hasta que el susodicho se quita la máscara mostrando su verdadera identidad, y ya es muy tarde; a sufrir no más. Generalmente los chicos malos son inteligentes arañas que saben leer qué tipo de mujeres atraen y a cuales buscar o enredar con su tela, hasta idean telas para cazar a cada tipo de mujer. Muchas veces a chicas sin experiencia, a mujeres con una autoestima baja, a incautas, o simplemente a chicas buenas, a esas chicas que volamos como abejas en nuestra vida normal hasta que encontramos un hombre-araña-malo que funciona igual que una trampa de miel y pun! Nos estrellamos en su telaraña! Y como cuesta despegarse de ahí! Como duele desaparecer las cicatrices que nos dejan en el alma...Personalmente creo que sin haberme equivocado no sabría qué errores no quiero volver a cometer, ni quién no quiero ser. En mi caso se bien quien nunca más seré. Y no quiero volver a ser trapo ni trapeador de nadie. Para trapos, los que tengo en mi casa, y sí, los tengo para limpiar el piso, no para pasarlos por encima de nadie. Así que lo anuncio para recordármelo a mí y a mis próximos candidatos, y a los de tantas que andamos por ahí buscando alguien con quien compartir más que una noche, tomen nota. (Y uds amigos y amigas mías, a colaborarme con la causa, o amigas, a asumirla como suya también…) A decir todos los días:
¿Chicos malos? no gracias, paso. Aunque me atraigan, no importa, paso.
Yo quiero y espero a un chico bueno; alguien a quien querer y que me quiera. Los malos que se queden en el pasado y los que rondan por ahí cerca de mí, que se queden para simple observación o si se cruzan en nuestros caminos, usaremos una venda imaginaria en los ojos, o una mágica prensa en la nariz -como diría una amiga- para neutralizar su efecto en nuestros sentidos, y sino mas fácil, alejémoslos! que de lejitos más bonitos, literalmente.
Y para las que como yo, no podemos evitar que nos atraigan los imanes de estos chicos malos atractivos, pues si tanto quiero y queremos verlos, contemplarlos, apasionarnos y adorarlos, siempre estarán nuestros chicos malos del cine, la televisión y en los conciertos!!! Allí somos libres de amarlos… dejémoslos para observar y fantasear ;)

Ayssssss ya sabia yo que este iba a estar buenisimo jijiji genial le salio y muy liberador me imagino. Las experiencias sirven para crecer y los años para conocerse, ud se conoce bien y por eso escribe asi de bien, lo tiene muy claro todo, ademas dicen que aceptar las cosas es el primer paso. Su atraccion por los chicos malos es vencible jiji no hay duda! mientras tanto a fantasear con ellos q de lejitos no hacen daño jiji
ResponderEliminarGenial, escriba mas asi, la senti muy sincera, muy ud, muy abriendonos una parte de su vida, que tuanis Syl
exitos! Andre
Excelente el post!!!, ahora si me la puso difícil hay tanto que comentar, empiezo por el principio, vea que bueno,ya amplié mi vocabulario, ya sé que es desparpajo,jeje, y tengo que agradecerle nuevamente porque gracias a ud conocí a Gerald Buttler, porbre Carlos Ponce, ya tiene competencia.
ResponderEliminarEstaba pensando que lo malo conmigo es que no me gustan tanto los chicos malos del cine o la música, pero si en la vida real, y pobre de mi, xq, que cierto eso de que con pinta de malos pero buenos en el fondo, no existen, solo en las películas! Y no sabia eso de mi hasta que estuve entre 2 hombres y muy tontamente opte por el que “sabes que no debes pero igual resistes”, cuando el otro representaba, para todo el mundo y hasta para mí, casi perfección, justo lo que uno desearía, y uno se pregunta porque si tiene todo lo que uno busca, simplemente no, no hay ese interés que si despierta el otro, esa respuesta no la tengo, pero el “malo” no es que me gustara,xq eso seria casi como decir q apruebo como es,y no, porque siempre fui conciente que no servia para algo serio, pero algo tenia que me tuvo ahí.Yo si quiero uno bueno pero eso no quita que me atraiga uno que nada que ver.
Y si, fijo fue un hombre el que dijo que nos gustan malos, pero es que repito lo que dijo ud, xq uno va a querer sufrir por puro gusto, el problema está en como pone ud al principio,como ellos conocen sus encantos, son unos “bichitos” y ya saben como llegarle a uno, con su cara falsa, por supuesto, porque pensémoslo, que mujer va a caer con un hombre que de entrada le diga: no esperes nada de mi, al contrario, deja de ser tu misma xq tienes que estar ahí para hacerme feliz, lo único que va a importar soy yo y solo yo, te voy a dar vuelta,te mentiré,etc;? Ninguna, xq alguna aceptará pero no para algo verdadero,sino xq también quiere jugar.
Y claro, por eso uno se equivoca, pero cuando aparece la otra cara, ya pa que!, porque uno quiere a esa persona demasiado, a mi me pasó, de hecho, parece que ud conoció a mi ex, porque lo describió perfectamente,jaja, ahora yo veo hacia atrás y me digo, que me pasaba por la mente??,(por cierto, genial eso de analfabeta emocional,jaja) porque también fui alfombra,y me digo, como es que desde el momento que vi su otra cara no termine eso??.
Pero lo bueno es la escuela que me dejo,jeje, porque aprendí tantísimo.
Me despido deseando que conozcamos a ese chico bueno, que nos haga tan felices que nos sintamos tontas de tan siquiera haber pensado en algún chico malo. Lena
Que desgracia que nos gusten los chicos malos! Puta! Yo soy de las que lo se y me resisto! y si, me encantan todos, los de la vida real y los de mentiras! TODOS es q me la pase asintiendo con la cabeza... se lo juro amiga!
ResponderEliminarLo malo es que si uno no se despega de la telaraña a tiempo, después esta tan envuelta en ella que le cuesta mas despegarse. Me gusto su metafora, mejor imposible!
ya me dejo pensando ayyy. Paolita la mas bonita
ayyy nena tantas veces hablando de lo mismo!! y tanta voluntad que poner en práctica y nada y nada... es cierto ellos son... mmmmm algo que.... no se puede resistir, xq lamentablemente nos envuelven de unaaaa manera q.... oh my gosh que castigoooooo y q cansaooo... muy bueno el post se lució... es más ya está graduada ud, le voy a dar titulito!!!
ResponderEliminarHay q seguir en la lucha tenaz!! a ver que pasa, yo sólo digo q voluntad y actitud... ah ah y si te los vas a llevar para una isla pa hecharles sprey yvame a mi primero jejejeje... ay q disfrutar un ratico, xq hay q aceptarlo, q dificil es vivir sin un chico malo q le divierta a uno!!! jajaja x algo las mujeres somos mas inteligentes y no nos gusta lo fácil y con chico bueno mmmm lo dudo mucho q nos podamos divertir o por lo menos q nos despierten "eso", ese uyyyyyyyyyyyyyyyyyy pux pux que sal mas grande, xq este cabron me hace esooooooo, ya kiero madurar y dejarlo q se vaya! osea ellos nos ayudan a crecer como personas, no los defiendo simplemente digo q es actitud y astucia, aunque q dificil pero caval nadie dijo q vivir la vida era fácil!
jaja y lo admito yo amo y reteamo y me caso con jack sparrow asi asi iwalito a como sale en piratas del caribe asi asi me caso y ya!! jajaja
me gusto mucho la forma de humor ke utiliza para decirlo haha
ResponderEliminarpor otro lado lo de chico malo depnde de que kiere la persona, a veces simplemente o son desordnados, desadaptados, unos desgraciados o falsos o buenos como sea. Depende. No les huya a todos jaja R